
El almacenamiento de pescado en la nevera puede dejar un olor intenso que impregna baldas, cajones e incluso otros alimentos. Este aroma tiene una explicación química: la descomposición de compuestos nitrogenados genera aminas como la trimetilamina, responsables del característico olor, que se adhiere a superficies de plástico y goma.
Cuando la nevera permanece cerrada, los vapores del pescado no se dispersan, lo que hace que el aroma se quede atrapado y se adhiera a los materiales internos. Este fenómeno se intensifica si el pescado se almacena por varios días o sin envase adecuado, dificultando su eliminación.
Ingredientes para neutralizar el olor
Para limpiar la nevera solo se necesitan tres ingredientes básicos que suelen estar en la cocina: agua tibia, una taza de vinagre blanco y dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Además, es recomendable un recipiente pequeño para colocar el bicarbonato y absorber los olores restantes. La limpieza paso a paso incluye:
- Vaciar la nevera: Retira todos los alimentos y desmonta baldas, cajones y compartimentos extraíbles para limpiar a fondo cada rincón.
- Limpiar con vinagre: Mezcla vinagre blanco y agua en partes iguales. Frota todas las superficies con un paño limpio para neutralizar los olores.
- Secar la nevera: Usa un paño seco para eliminar cualquier humedad, evitando que los olores reaparezcan.
- Absorber restos de olor: Coloca un recipiente abierto con bicarbonato de sodio en el interior. Este actúa como absorbente natural y ayuda a mantener la nevera fresca por más tiempo.
Otros consejos adicionales son que mantener el pescado bien envuelto en film o bolsas herméticas reduce la liberación de aminas. Además, cambiar el bicarbonato cada mes garantiza que siga absorbiendo olores de manera eficaz. Por último, ventilar la nevera ocasionalmente también ayuda a prevenir la acumulación de aromas.

