
En nuestro país, el Día del Padre es una celebración tradicional religiosa y cultural que exalta la figura del padre como un elemento esencial de la familia y valora su trabajo con una fiesta. Esta festividad, además, se encuentra en el calendario laboral de algunas comunidades autónomas españolas, pero no en todas.
Según se puede observar en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la Dirección General de Trabajo publicó, en octubre del año pasado, las fiestas para este 2026 en las que se circunscribe el 19 de marzo, festividad de San José como festivo nacional sustituible. Esto quiere decir que las distintas comunidades autónomas tienen la potestad de conservar o de sustituir el día festivo por otra fecha que se considere más tradicional para su comunidad.
Origen del Día del Padre
La festividad de San José se relaciona con el Día del Padre en España, y su establecimiento moderno data de 1948, cuando la profesora Manuela Vicente Ferrero promovió que se celebrara en las escuelas.
La festividad de San José es un ejemplo de padre que trabaja, humilde y dispuesto a sacrificarse. Esta fue una de las festividades religiosas que se incorporaron al calendario oficial durante el franquismo. Sin embargo, a partir de mediados de los ochenta, ya en democracia, dejó de ser uno de los festivos nacionales inamovibles y pasó a estar sujeto a la elección por parte de cada comunidad autónoma.
El Día del Padre en España se festeja el 19 de marzo; sin embargo, en numerosas naciones ocurre el tercer domingo de junio. Entre los países con los que compartimos fecha en San José se encuentran Andorra, Italia y Portugal, entre otros.
Festivo en cinco comunidades
En España, el Día del Padre se celebra en la fecha de San José y es un día festivo en cinco comunidades: Galicia, Navarra, la Región de Murcia, el País Vasco y la Comunidad Valenciana.
Sin embargo, dado que esta fecha coincide con un jueves, no formará automáticamente un fin de semana largo conocido como puente. Los empleados que deseen aumentar su tiempo de descanso podrán pedir el viernes 20 de marzo como día libre, siempre y cuando la empresa lo permita. La excepción, en este sentido, es Melilla, que genera el viernes día 20 como festivo por el fin del Ramadán, produciendo así un puente de cuatro días.

