L D (EFE)
La Fiscalía de Kassel (estado federado de Hesse, en el centro de Alemania) ha acusado este jueves de asesinato al presunto caníbal que se comió a un berlinés tras responder éste a un anuncio en Internet. El acusado, de 41 años, confesó haber matado a su víctima, un año mayor que él, en marzo de 2001, y haberse comido partes de su cadáver, mientras que otras las conservó en el congelador. En el llamamiento por la Red el caníbal buscaba voluntarios para realizar el macabro ritual. La víctima respondió al anuncio en Internet y se desplazó desde la capital alemana hasta el domicilio del supuesto caníbal en Roteburgo, cerca de Kassel, una mansión del siglo XVII en el que vivía solo tras la muerte de su madre. La fiscalía sostiene que la víctima, en realidad, no tenía ningún deseo de morir y que no supo calcular las consecuencias que podía conllevar el desplazarse a la casa del supuesto antropófago.
Al no estar tipificado el canibalismo como delito, el supuesto autor del crimen, se enfrentará a la acusación de asesinato para satisfacer deseos sexuales a través de la contemplación del vídeo que grabó cuando mató a su víctima y se comió partes del cadáver. La Policía dio con la pista del supuesto criminal gracias al aviso de un estudiante de Innsbruck (Austria) que encontró el anuncio en Internet en el que el acusado buscaba a un segundo hombre dispuesto a ser devorado. Los agentes encontraron restos del cadáver enterrados en el jardín de la mansión, que inspeccionaron durante seis meses. Entre las pertenencias del supuesto criminal que fueron confiscadas figuran 16 ordenadores personales, 221 discos duros, 95 CD-ROM, casi 1.800 diskettes y 307 cintas de vídeo relacionados con el canibalismo. Además, la Fiscalía ha revelado que se examinaron unos 12.000 mensajes de correo electrónico que el acusado envió a 430 personas que mantuvieron contacto con él, sin que por el momento se hayan encontrado pistas de otras posibles víctimas ni producido más detenciones.
Al no estar tipificado el canibalismo como delito, el supuesto autor del crimen, se enfrentará a la acusación de asesinato para satisfacer deseos sexuales a través de la contemplación del vídeo que grabó cuando mató a su víctima y se comió partes del cadáver. La Policía dio con la pista del supuesto criminal gracias al aviso de un estudiante de Innsbruck (Austria) que encontró el anuncio en Internet en el que el acusado buscaba a un segundo hombre dispuesto a ser devorado. Los agentes encontraron restos del cadáver enterrados en el jardín de la mansión, que inspeccionaron durante seis meses. Entre las pertenencias del supuesto criminal que fueron confiscadas figuran 16 ordenadores personales, 221 discos duros, 95 CD-ROM, casi 1.800 diskettes y 307 cintas de vídeo relacionados con el canibalismo. Además, la Fiscalía ha revelado que se examinaron unos 12.000 mensajes de correo electrónico que el acusado envió a 430 personas que mantuvieron contacto con él, sin que por el momento se hayan encontrado pistas de otras posibles víctimas ni producido más detenciones.
