L D (EFE)
Jordi Salat, oceanógrafo y vicedirector del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC, afirmó que la temperatura del agua del mar Mediterráneo ha subido una media de 0,7 grados centígrados por década en los últimos 30 años y que este fenómeno afectará de forma significativa a sus ecosistemas. Salat insistió en que esta tendencia parece afianzarse y por este motivo, el Instituto de Ciencias del Mar ya está estudiando sus consecuencias, y, aunque advirtió que es prematuro avanzar resultados, señaló que es posible que poblaciones de peces propias del sur del Mediterráneo se desplacen a zonas situadas más al norte.
Antonio Muñoz, responsable de Medio Marino de Ecologistas en Acción, también destacó que hay un proceso "más allá" de la subida puntual de temperaturas y señaló que se percibirán consecuencias importantes a largo plazo, ya que "la emisión de gases de efecto invernadero" hará que "para el año 2.100" las temperaturas aumenten 4 grados. Entre las consecuencias del cambio destacó la desaparición de "muchos ecosistemas valiosos", el aumento "estacional" de ciertas poblaciones de especies marinas como las medusas, y el desplazamiento de otras.
Por su parte, Pedro Oliver, director del Centro Oceanográfico de Baleares, señaló que no se puede vincular "sin más" el incremento de la temperatura del agua con el aumento o reducción de diversas especies marinas, ya que en su evolución influye "un conjunto variado de factores". Oliver detalló que para entender por qué aumentan o disminuyen en número de ejemplares especies como las medusas, es preciso tener también en cuenta "las condiciones del agua del mar", "la disponibilidad de alimentos", así como "sus relaciones con otras especies".
Antonio Muñoz, responsable de Medio Marino de Ecologistas en Acción, también destacó que hay un proceso "más allá" de la subida puntual de temperaturas y señaló que se percibirán consecuencias importantes a largo plazo, ya que "la emisión de gases de efecto invernadero" hará que "para el año 2.100" las temperaturas aumenten 4 grados. Entre las consecuencias del cambio destacó la desaparición de "muchos ecosistemas valiosos", el aumento "estacional" de ciertas poblaciones de especies marinas como las medusas, y el desplazamiento de otras.
Por su parte, Pedro Oliver, director del Centro Oceanográfico de Baleares, señaló que no se puede vincular "sin más" el incremento de la temperatura del agua con el aumento o reducción de diversas especies marinas, ya que en su evolución influye "un conjunto variado de factores". Oliver detalló que para entender por qué aumentan o disminuyen en número de ejemplares especies como las medusas, es preciso tener también en cuenta "las condiciones del agua del mar", "la disponibilidad de alimentos", así como "sus relaciones con otras especies".
