L D (EFE)
Según han confirmado a Efe fuentes del departamento de Economía, la persona que dejó la herencia es Joan Riera i Gubau, que murió y fue enterrado en Santa Coloma de Farners en 1997, y que consiguió su fortuna durante la pos-guerra, cuando se fue a "hacer las Américas".
El testamento que hizo Riera el 24 de julio de 1990 convertía en heredera universal de todos sus bienes a la Generalitat, aunque la dirección de Patrimonio y la Asesoría Jurídica de la administración autonómica tardó más de cinco años en descubrir el patrimonio de su benefactor. Según el testamento, la Generalitat deberá conceder becas a un centenar de jóvenes cada año que tengan un nivel de inglés elevado pero que no puedan pagarse un estancia en EE.UU para perfeccionar el idioma.
Tal y como explica El Punt , Riera, que vivía de forma muy austera, dejó dicho en su testamento que "los rendimientos, el uso y el disfrute (de su fortuna) se aplicarán exclusivamente a financiar la educación de alumnos y de familias necesitadas de Santa Coloma y su comarca, con especial incidencia en la enseñanza del idioma inglés". A excepción de un coche, las propiedades de Riera se encuentran en América, lo que explica que la Generalitat tardara tanto en dar con ellas, ya que la investigación se prolongó durante los mandatos al frente de la Consellería de Economía de Artur Mas y Francesc Homs.
Según explica este mismo rotativo, el pasado mes de julio se constituyó una fundación encargada de ejecutar la voluntad de este vecino fallecido de Santa Coloma de Farners. Hasta ahora la herencia más importante legada por un catalán a alguna administración pública ha sido la del pintor Salvardor Dalí, que murió en 1989, y que está formada por 700 obras propias, 3.000 dibujos y acuarelas de otros artistas y las casas-museo de Púbol y Portilligat, que sumaba unos 90 millones de euros (unos 15.000 millones de pesetas).
El testamento que hizo Riera el 24 de julio de 1990 convertía en heredera universal de todos sus bienes a la Generalitat, aunque la dirección de Patrimonio y la Asesoría Jurídica de la administración autonómica tardó más de cinco años en descubrir el patrimonio de su benefactor. Según el testamento, la Generalitat deberá conceder becas a un centenar de jóvenes cada año que tengan un nivel de inglés elevado pero que no puedan pagarse un estancia en EE.UU para perfeccionar el idioma.
Tal y como explica El Punt , Riera, que vivía de forma muy austera, dejó dicho en su testamento que "los rendimientos, el uso y el disfrute (de su fortuna) se aplicarán exclusivamente a financiar la educación de alumnos y de familias necesitadas de Santa Coloma y su comarca, con especial incidencia en la enseñanza del idioma inglés". A excepción de un coche, las propiedades de Riera se encuentran en América, lo que explica que la Generalitat tardara tanto en dar con ellas, ya que la investigación se prolongó durante los mandatos al frente de la Consellería de Economía de Artur Mas y Francesc Homs.
Según explica este mismo rotativo, el pasado mes de julio se constituyó una fundación encargada de ejecutar la voluntad de este vecino fallecido de Santa Coloma de Farners. Hasta ahora la herencia más importante legada por un catalán a alguna administración pública ha sido la del pintor Salvardor Dalí, que murió en 1989, y que está formada por 700 obras propias, 3.000 dibujos y acuarelas de otros artistas y las casas-museo de Púbol y Portilligat, que sumaba unos 90 millones de euros (unos 15.000 millones de pesetas).
