L D (EFE) Según la policía autonómica, el detenido, Josep Maria M.S., de 40 años, fue precisamente el que avisó a la policía para alertar de que había encontrado el cadáver de su compañera con un gran corte en el cuello en su vivienda de la urbanización La Guardia, en la que ambos residían desde hacía poco más de un año.
El detenido ha sido trasladado a la comisaría de la policía autonómica en Manresa (Barcelona), donde está prestando declaración, y está previsto que en las próximas horas pase a disposición judicial. El juez instructor mantiene el secreto de sumario que decretó el pasado 1 de marzo en relación con el homicidio de la mujer de Calders, que tenía 31 años.
El cadáver de Helena Bouzos fue hallado el pasado 1 de marzo en medio de un gran charco de sangre en su domicilio, situado en el número 2 de la calle Cadí de Calders y en el que residía con su hijo de 14 años, fruto de su matrimonio con un ciudadano argelino, y con el detenido.
La vivienda de la fallecida estaba muy revuelta cuando se encontró el cadáver, por lo que en un principio se creyó que la mujer había muerto a manos de unos atracadores, aunque esta posibilidad se descartó al comprobarse que no faltaba ningún objeto de valor de la casa. La policía dirigió entonces sus pesquisas hacia el círculo de allegados de la víctima, ya que la mujer apenas ofreció resistencia a la agresión y no impidió la entrada de su asesino a la vivienda, mientras cobraba fuerza la hipótesis de que se trataba de un homicidio premeditado.
