
L D (EFE)
Kapuscinski nació el 4 de marzo de 1932 en Pinsk y era licenciado en Historia. Con 17 años se inició dentro del periodismo en la revista
Hoy y mañana
, pero su profesionalidad se forjó en la agencia de noticias polaca PAP, para la que trabajó de reportero durante 30 años (1958-1981).
Durante ese tiempo fue testigo de infinidad de acontecimientos mundiales como los numerosos cambios políticos de países del Tercer Mundo, desde Angola hasta el antiguo Zaire (hoy República Democrática del Congo). Asimismo, cubrió la llegada de la descolonización y la consiguiente independencia en el Tercer Mundo, además de hechos históricos como el golpe de estado de Pinochet o la revolución iraní.
Harto de la censura polaca, a partir de la década de los 80 empezó a colaborar con periódicos y revistas internacionales, como The New York Times o Frankfurter Allgemeine Zeitung , a la vez que se introducía de lleno en el campo literario a través del gran reportaje.
El que fue elegido en 1999 mejor periodista polaco del siglo XX y distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003 tiene una veintena de libros publicados.
Se estrenó como autor con Bus po polsku (1962), pero el primero de importancia fue El emperador (1978, en castellano en 1989), sobre la caída del trono de Haile Selassie en Etiopía en 1974. Al título anterior siguieron El Sha o la desmesura del poder (1987) –narración de la salida de Reza Palhlevi de Irán–, Lapidarium (1990), La guerra del fútbol y otros personajes (1992), El imperio (1993) –de la ya extinta URSS–, Ébano (1998), Los cínicos no sirven para este oficio (2000) –en el que habla del buen periodismo–, Desde África (2001), Los cinco sentidos del periodista (2003) y el libro-taller de la Fundación para un Nuevo Periodismo Latinoamericano (FNPI, 2004).
La mayoría de su obra es una combinación de la gran historia con la pequeña que afecta a cada individuo, un análisis fino y pormenorizado de hechos y reflexiones. En 2004 expuso una muestra fotográfica propia en el pabellón de Europa instalado en la Feria del Libro de Madrid titulada "África en la mirada", una selección de cuatro décadas de viajes por el continente negro de Kapuscinski que reveló una faceta suya menos conocida.
El galardonado en 2004 con el Premio "Bruno Kreisky para libros políticos" de Austria y doctorado "honoris causa" en 2005 por la Universidad catalana Ramón Llull dedicó los últimos años de su vida a viajar, impartir conferencias y reflexionar sobre el proceso de la globalización y sus consecuencias para la civilización humana. Además continuó escribiendo libros en su casa de Varsovia, donde fijó su última residencia.
Durante ese tiempo fue testigo de infinidad de acontecimientos mundiales como los numerosos cambios políticos de países del Tercer Mundo, desde Angola hasta el antiguo Zaire (hoy República Democrática del Congo). Asimismo, cubrió la llegada de la descolonización y la consiguiente independencia en el Tercer Mundo, además de hechos históricos como el golpe de estado de Pinochet o la revolución iraní.
Harto de la censura polaca, a partir de la década de los 80 empezó a colaborar con periódicos y revistas internacionales, como The New York Times o Frankfurter Allgemeine Zeitung , a la vez que se introducía de lleno en el campo literario a través del gran reportaje.
El que fue elegido en 1999 mejor periodista polaco del siglo XX y distinguido con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003 tiene una veintena de libros publicados.
Se estrenó como autor con Bus po polsku (1962), pero el primero de importancia fue El emperador (1978, en castellano en 1989), sobre la caída del trono de Haile Selassie en Etiopía en 1974. Al título anterior siguieron El Sha o la desmesura del poder (1987) –narración de la salida de Reza Palhlevi de Irán–, Lapidarium (1990), La guerra del fútbol y otros personajes (1992), El imperio (1993) –de la ya extinta URSS–, Ébano (1998), Los cínicos no sirven para este oficio (2000) –en el que habla del buen periodismo–, Desde África (2001), Los cinco sentidos del periodista (2003) y el libro-taller de la Fundación para un Nuevo Periodismo Latinoamericano (FNPI, 2004).
La mayoría de su obra es una combinación de la gran historia con la pequeña que afecta a cada individuo, un análisis fino y pormenorizado de hechos y reflexiones. En 2004 expuso una muestra fotográfica propia en el pabellón de Europa instalado en la Feria del Libro de Madrid titulada "África en la mirada", una selección de cuatro décadas de viajes por el continente negro de Kapuscinski que reveló una faceta suya menos conocida.
El galardonado en 2004 con el Premio "Bruno Kreisky para libros políticos" de Austria y doctorado "honoris causa" en 2005 por la Universidad catalana Ramón Llull dedicó los últimos años de su vida a viajar, impartir conferencias y reflexionar sobre el proceso de la globalización y sus consecuencias para la civilización humana. Además continuó escribiendo libros en su casa de Varsovia, donde fijó su última residencia.
