L D (EFE) El médico del Congreso, Pedro Górgolas, se mostró convencido de que la prohibición no supondrá excesivos problemas para los fumadores y recordó, en declaraciones a los periodistas, que también costó acostumbrarse a la prohibición de fumar en el hemiciclo que se impuso durante la presidencia de Gregorio Peces-Barba y que ya no se cuestiona.
Górgolas explicó que ahora se ha puesto además a disposición de las personas que trabajan en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo el tratamiento con sustancias sustitutivas de la nicotina. "En los edificios parlamentarios sólo está permitido fumar en las zonas especialmente habilitadas" es la lacónica advertencia que aparece en algunos carteles instalados en los principales accesos al Congreso.
El problema, según algunos de los afectados, es que esas zonas especialmente habilitadas son pequeñas e insuficientes, ya que se ha acotado un pequeño espacio en la cafetería y otro en el extremo de un pasillo en la segunda ampliación. Una tercera opción es el patio que separa el Palacio del Congreso de la ampliación y allí se congregaron este lunes casi todos los "resistentes", acompañados por el buen tiempo, pero mayoritariamente decididos a seguir haciéndolo cuando llegue el frío. Es de esperar que para entonces se haya puesto remedio al inconveniente colateral que se ha puesto de manifiesto, ya que allí sólo hay un cenicero.
Górgolas explicó que ahora se ha puesto además a disposición de las personas que trabajan en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo el tratamiento con sustancias sustitutivas de la nicotina. "En los edificios parlamentarios sólo está permitido fumar en las zonas especialmente habilitadas" es la lacónica advertencia que aparece en algunos carteles instalados en los principales accesos al Congreso.
El problema, según algunos de los afectados, es que esas zonas especialmente habilitadas son pequeñas e insuficientes, ya que se ha acotado un pequeño espacio en la cafetería y otro en el extremo de un pasillo en la segunda ampliación. Una tercera opción es el patio que separa el Palacio del Congreso de la ampliación y allí se congregaron este lunes casi todos los "resistentes", acompañados por el buen tiempo, pero mayoritariamente decididos a seguir haciéndolo cuando llegue el frío. Es de esperar que para entonces se haya puesto remedio al inconveniente colateral que se ha puesto de manifiesto, ya que allí sólo hay un cenicero.
