L D (EFE)
Según un documento de la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana, entre los pasados 18 y 21 de marzo la dictadura de Fidel Castro, "aprovechando la conmoción internacional generada por la guerra de Irak", arrestó a 78 opositores al régimen, que podrían ser sentenciados a penas de hasta veinte años de cárcel por delitos de conciencia.
Entre los más de sesenta intelectuales, artistas y políticos que "exigen al gobierno cubano la inmediata liberación de los disidentes" se encuentran Javier Marías, Juan José Millás, Bárbara Probst Solomon, Rosa Regás, Joaquín Estefanía, Rosa Montero, Carmen Gurruchaga, Juan Cruz, Carlos Solchaga, Adam Michnik, Jorge Edwards o Enrique Krauze.
La principal acusación contra los 78 arrestados, entre periodistas, miembros de partidos políticos, asociaciones de defensa de los Derechos Humanos y bibliotecarios, es la de mantener contactos con el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, James Cason, lo que significa, para el gobierno cubano, "estar al servicio de una potencia extranjera".
Según señala el documento, firmado también por Luis Antonio de Villena, Félix Grande o Antonio Elorza, la policía política de Cuba "ha allanado las viviendas" de los detenidos confiscando, entre otros medios de trabajo intelectual, libros, documentos, ordenadores o máquinas de escribir. Los arrestados fueron conducidos a la cárcel de "Villa Marista" donde esperan ser juzgados bajo la Ley de Protección de la Independencia Nacional y Económica de Cuba, más conocida como "Ley Mordaza".
Entre los más de sesenta intelectuales, artistas y políticos que "exigen al gobierno cubano la inmediata liberación de los disidentes" se encuentran Javier Marías, Juan José Millás, Bárbara Probst Solomon, Rosa Regás, Joaquín Estefanía, Rosa Montero, Carmen Gurruchaga, Juan Cruz, Carlos Solchaga, Adam Michnik, Jorge Edwards o Enrique Krauze.
La principal acusación contra los 78 arrestados, entre periodistas, miembros de partidos políticos, asociaciones de defensa de los Derechos Humanos y bibliotecarios, es la de mantener contactos con el jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, James Cason, lo que significa, para el gobierno cubano, "estar al servicio de una potencia extranjera".
Según señala el documento, firmado también por Luis Antonio de Villena, Félix Grande o Antonio Elorza, la policía política de Cuba "ha allanado las viviendas" de los detenidos confiscando, entre otros medios de trabajo intelectual, libros, documentos, ordenadores o máquinas de escribir. Los arrestados fueron conducidos a la cárcel de "Villa Marista" donde esperan ser juzgados bajo la Ley de Protección de la Independencia Nacional y Económica de Cuba, más conocida como "Ley Mordaza".
