
L D (EFE) La secretaria de Relaciones Institucionales de UGT de Castilla-La Mancha, Ana Fuentes, explicó que este tipo de fosas sólo suelen abrirse para su vaciado, labor que generalmente realizan empresas especializadas cuando se llenan. La sindicalista apuntó además que nadie más en la empresa, que contaba con nueve trabajadores, sabía que se iba a abrir la fosa.
Mientras continúe la investigación, aseguró, "todavía es pronto" para valorar si la apertura de la fosa séptica se realizó con las suficientes medidas de seguridad. Ana Fuentes advirtió de que será "complicado" esclarecer las circunstancias que rodean el accidente ocurrido este lunes en la piscifactoría, en el que murieron el dueño, Francisco del Olmo, su hijo Antonio, y un matrimonio que trabajaba en el recinto.
El propietario murió al tratar de socorrer a su hijo, que se había desvanecido por la falta de oxígeno, al igual que les ocurrió después a José Carlos Hernández y Cristina Clemente.
La secretaria de Relaciones Institucionales de UGT recordó que con las cuatro muertes de este lunes la cifra de fallecimientos por accidente laboral en la región alcanza los 56 en lo que va de año.
El secretario provincial de CCOO en Guadalajara, Jesús Torralba, apuntó también que a falta de aclarar por qué se abrió la fosa séptica, el accidente fue "de libro": alguien abre una fosa séptica y se desvanece por el efecto de los gases que contiene y al resto le pasa lo mismo cuando trata de socorrerle. A su juicio, prevenir este tipo de accidentes es "tan sencillo como advertir a los trabajadores que cuando abren una fosa séptica se arriesgan a morir".
Torralba opinó que el joven posiblemente había abierto la fosa en varias ocasiones sin que ocurriera nada, por lo que se descuidó y no tuvo en cuenta que podría contener "una bomba de gas", como finalmente ocurrió.
