L D (EFE) El estudio se realizó con unas 11.000 mujeres de entre 20 y 29 años a quienes el equipo científico siguió desde antes de que se produjera un eventual embarazo hasta que ocurriera un aborto espontáneo o el nacimiento de un niño.
De las que quedaron embarazadas, 303 sufrieron un aborto espontáneo mientras que 1381 dieron a luz. De entre las mujeres que a diario tomaron hasta tres tazas de café antes de su embarazo, el 15% sufrió un aborto espontáneo. De entre las que tomaron más de tres tazas de café a diario el 19% sufrió un aborto.
En la investigación también se tuvo en cuenta el consumo de alcohol previo al embarazo, pero el equipo de expertos concluyó que nada determina que el alcohol incremente el riesgo de sufrir un aborto espontáneo. La publicación de este estudio coincide con la solicitud, por parte de algunas empresas danesas, de añadir cafeína a la leche y la cerveza.
La solicitud ha creado alarma en el Instituto Nacional de consumo danés, pues la cafeína, además de provocar riesgo de aborto en las embarazadas, puede tener una variedad de efectos secundarios en los niños.
De las que quedaron embarazadas, 303 sufrieron un aborto espontáneo mientras que 1381 dieron a luz. De entre las mujeres que a diario tomaron hasta tres tazas de café antes de su embarazo, el 15% sufrió un aborto espontáneo. De entre las que tomaron más de tres tazas de café a diario el 19% sufrió un aborto.
En la investigación también se tuvo en cuenta el consumo de alcohol previo al embarazo, pero el equipo de expertos concluyó que nada determina que el alcohol incremente el riesgo de sufrir un aborto espontáneo. La publicación de este estudio coincide con la solicitud, por parte de algunas empresas danesas, de añadir cafeína a la leche y la cerveza.
La solicitud ha creado alarma en el Instituto Nacional de consumo danés, pues la cafeína, además de provocar riesgo de aborto en las embarazadas, puede tener una variedad de efectos secundarios en los niños.
