
L D (EFE) Cuando, a preguntas de la defensa, Rowe describió con palabras al que llamó "su Michael", utilizó la frase "generoso hasta decir basta, buen padre, genial con los niños, alguien que pone a los demás por delante suyo y que es un brillante hombre de negocios". Rowe concluyó así su testimonio como testigo de la acusación, en dos días de declaraciones, miércoles y jueves, que contradijeron lo esperado por la fiscalía. Esta no es exactamente la descripción que le hubiera gustado escuchar a la acusación, que convocó a Rowe para corroborar los cargos de conspiración que también pesan contra el cantante. Sin embargo, Rowe dirigió sus acusaciones contra los colaboradores del cantante, dispuestos en su opinión a sacar millones de los problemas de su ex marido.
"El está dispuesto a hacer daño a Michael y además a hacer daño a mis hijos", afirmó Rowe en referencia a Marc Schaffel, uno de los asesores del intérprete. Schaffel, junto con Dieter Wiesner y Ronald Konitzer, figuran en la investigación contra Jackson como co-conspiradores, pero no se han presentado cargos contra ellos. Una vez más, la ex enfermera ha confirmado el testimonio ofrecido el miércoles, en el que reconoció su participación en una entrevista en apoyo del cantante tras la emisión del controvertido documental británico que dio pie a las presentes acusaciones. Sin embargo, sus palabras fueron un jarro de agua fría para la acusación cuando Rowe recalcó repetidamente y de forma tajante que no la habían forzado a hablar en favor de su ex marido.
"Como sabe Jackson, nadie me dice lo que tengo que decir. Siempre digo lo que pienso", aseguró Rowe. La fiscalía anunció al principio del juicio que la ex esposa de Jackson participó en la entrevista preparada en favor del cantante a cambio de conseguir un mayor acceso a sus hijos. Con este argumento querían apoyar las acusaciones de que Jackson y sus colaboradores forzaron al demandante y a la familia del menor a participar en un documental en favor del intérprete, en el que les dieron un guión preparado con lo que debían decir.
Rowe también rechazó ante el jurado que le hubieran ofrecido dinero por participar en la entrevista y se mostró favorable a colaborar con su ex marido. "Estaba contenta con la idea de ver a Michael y a los niños cuando todo acabara. Le prometí que él y los niños siempre podían contar conmigo", respondió a preguntas del fiscal. Cuando el fiscal Ron Zonen insistió, ante las protestas de la defensa, si Jackson se muestra ahora "dispuesto" a dejarla ver a sus hijos, Rowe contestó que "en su corazón" espera que así sea. Rowe incluso llegó a llorar delante del jurado, al repetir que Jackson era su amigo.
"El está dispuesto a hacer daño a Michael y además a hacer daño a mis hijos", afirmó Rowe en referencia a Marc Schaffel, uno de los asesores del intérprete. Schaffel, junto con Dieter Wiesner y Ronald Konitzer, figuran en la investigación contra Jackson como co-conspiradores, pero no se han presentado cargos contra ellos. Una vez más, la ex enfermera ha confirmado el testimonio ofrecido el miércoles, en el que reconoció su participación en una entrevista en apoyo del cantante tras la emisión del controvertido documental británico que dio pie a las presentes acusaciones. Sin embargo, sus palabras fueron un jarro de agua fría para la acusación cuando Rowe recalcó repetidamente y de forma tajante que no la habían forzado a hablar en favor de su ex marido.
"Como sabe Jackson, nadie me dice lo que tengo que decir. Siempre digo lo que pienso", aseguró Rowe. La fiscalía anunció al principio del juicio que la ex esposa de Jackson participó en la entrevista preparada en favor del cantante a cambio de conseguir un mayor acceso a sus hijos. Con este argumento querían apoyar las acusaciones de que Jackson y sus colaboradores forzaron al demandante y a la familia del menor a participar en un documental en favor del intérprete, en el que les dieron un guión preparado con lo que debían decir.
Rowe también rechazó ante el jurado que le hubieran ofrecido dinero por participar en la entrevista y se mostró favorable a colaborar con su ex marido. "Estaba contenta con la idea de ver a Michael y a los niños cuando todo acabara. Le prometí que él y los niños siempre podían contar conmigo", respondió a preguntas del fiscal. Cuando el fiscal Ron Zonen insistió, ante las protestas de la defensa, si Jackson se muestra ahora "dispuesto" a dejarla ver a sus hijos, Rowe contestó que "en su corazón" espera que así sea. Rowe incluso llegó a llorar delante del jurado, al repetir que Jackson era su amigo.
A la salida del juicio, Jackson respondió con un "sí" a preguntas de los periodistas sobre si fue agradable volver a ver a Rowe. A pesar de que la acusación había anunciado que finalizaría su turno para finales de esta semana, ha retrasado ese momento para el martes de la semana próxima.
