
El cantante catalán criticó duramente la situación de la Cultura en su tierra, donde "desde hace 170 años mandan las mismas familias y así nada puede cambiar". "Vengo de un lugar (Cataluña) donde la cultura está dirigida y politizada y no existen creadores", resumió el polifacético artista catalán. Para Loquillo el "espectáculo que está dando la clase política" en Cataluña es de un "nivel bajísimo" y en cuanto a su situación personal con respecto a la institucional "cultura catalana" que le ha dejado de lado, subrayó: "no me quejo, me han convertido en un héroe"."Yo apuesto con mi dinero y no recibo subvenciones", afirmó el cantante y explicó que esta forma de trabajar le permite hacer lo que quiere y cuando quiere.
Loquillo criticó que el Ministerio de Cultura "cada año subvenciona a los mismos", y recordó que "muchos compañeros en vez de creer en eso, ponen la mano". "No se puede poner en duda al poder porque es el que paga", lamentó el cantante, para quien "crear es un oficio que debe ser respetado" y no algo que se deba poner al servicio de una ideología política porque "ninguna tiene derecho a quedarse como patrimonio las palabras democracia, libertad y cultura".
La "Semana Loquillo", que comienza este lunes con una exposición con vídeo del cantante, fotografías de Manuel Esclusa y pinturas de Fernando Pereira y seguirá el martes con la proyección del documental "Loquillo y la Mujeres en Pie de Guerra" de Susana Koska. Continúa el miércoles con una tarde poética en la que participarán Luis Alberto de Cuenca, Gabriel Sopeña y el propio Loquillo.
Finalmente, para el jueves está programado un concierto en el que Loquillo cantará tanto con Trogloditas como con Gabriel Sopeña. Según el cantante todos los que participan en esta semana que gira en torno a una "trayectoria al margen de los esquemas normales de negocio", tienen en común que forman una "extraña fauna".
