L D (EFE) La avioneta se estrelló en torno a las diez de la mañana, aunque fue localizada tiempo después, ya que se encontraba en un paraje de difícil acceso. El aparato no llevaba radio baliza y tampoco tenía plan de vuelo, de lo que se deduce que era "ilegal". Su piloto era un ciudadano con nombre francés pero residencia en Marruecos. Este hombre, de 52 años, falleció como consecuencia del accidente.
En el lugar del suceso se pudo observar que había fardos que habían quedado desperdigados después de que la avioneta se estrellase, y después pudo saberse que esos fardos contenían droga. En concreto, según el delegado del Gobierno, puede haber al menos 150 kilogramos de droga, probablemente hachís, aunque pudiera haber otro tipo de sustancias, algo que se debe confirmar.
Al lugar de los hechos acudieron efectivos de la Guardería Forestal, Guardia Civil, SOS Rioja 112 y Protección Civil, así como los Bomberos, porque se temía que la avioneta siniestrada se desplazase. Después de ser apuntalada, se procedió a acordonar la zona y a comprobar su interior. La juez de Haro acudió al lugar para realizar las diligencias sobre lo ocurrido y levantar el cadáver del ciudadano con residencia marroquí.
Un helicóptero retiró pasadas las dos de la tarde el cadáver de la víctima, que fue llevado a la carretera, donde se hizo cargo de él un coche de una compañía funeraria. Según informaron a Europa Press testigos presenciales, el mismo helicóptero se utilizó para ir bajando el material que iba en la avioneta a la carretera comarcal que une las aldeas con la localidad de Ezcaray.
