L D (EFE)
"La cinta trata explícitamente sobre asuntos de la creación y la existencia. Esos temas anteriormente han desatado controversias y tensión", declaró este jueves Madkur Zabet, director de la Censura Artística de Egipto, para justificar la medida. "Su difusión puede causar problemas y perjudicar la paz social", explicó Zabet, quien advirtió que el Gobierno "trata de combatir cualquier intento de desestabilización", en un país donde el integrismo islámico es la primera corriente de oposición al sistema político pro occidental impuesto por el presidente Hosni Mubarak.
El responsable egipcio indicó que la prohibición fue adoptada por una comisión de quince personas entre los que figuraron catedráticos universitarios, críticos cinematográficos y psicólogos, que vieron y analizaron a conciencia el film. Agregó que, en último término, los distribuidores de la película tienen el derecho de apelar ante el ministerio de Cultura por la resolución, que no ha tardado en provocar reacciones contrarias en los medios especializados.
"Con esta decisión estamos afirmando conceptos erróneos sobre nosotros, respecto a lo que somos. Parece que nuestras ideas suponen una amenaza para la humanidad. Esto es un escándalo. Egipto es percibido ahora como un faro de pensamiento reaccionario", advirtió el crítico Mustafa Darwish.
El responsable egipcio indicó que la prohibición fue adoptada por una comisión de quince personas entre los que figuraron catedráticos universitarios, críticos cinematográficos y psicólogos, que vieron y analizaron a conciencia el film. Agregó que, en último término, los distribuidores de la película tienen el derecho de apelar ante el ministerio de Cultura por la resolución, que no ha tardado en provocar reacciones contrarias en los medios especializados.
"Con esta decisión estamos afirmando conceptos erróneos sobre nosotros, respecto a lo que somos. Parece que nuestras ideas suponen una amenaza para la humanidad. Esto es un escándalo. Egipto es percibido ahora como un faro de pensamiento reaccionario", advirtió el crítico Mustafa Darwish.
