
Agentes de la Jefatura Superior de Policía de La Rioja han arrestado a un individuo acusado de allanamiento de morada y descubrimiento y revelación de secretos. La investigación, desarrollada bajo el nombre de ‘Operación Lumière’, sacó a la luz un inquietante caso de violación de la privacidad en el ámbito doméstico.
El detenido, quien mantenía una relación de amistad con la víctima, habría accedido a su domicilio sin consentimiento empleando una llave falsa. Una vez dentro, instaló dos cámaras espía en distintos puntos estratégicos: una en el salón y otra en la habitación-vestidor, con un ángulo de visión que también abarcaba el pasillo y el baño. Con estos dispositivos, el sospechoso habría logrado obtener imágenes íntimas de la víctima en tiempo real a través de su teléfono móvil.
🚩Detenido en #Logroño por colocar cámaras 'espía' en la vivienda de una conocida sin su consentimiento
➡️Con conexión directa a su📲para obtener imágenes íntimas en tiempo real
➡️La víctima las descubrió en los enchufes de su salón y vestidor
➕Info.⤵️https://t.co/cRB3OMF4Sh pic.twitter.com/Vc32si875x
— Policía Nacional (@policia) January 28, 2025
El hallazgo de las cámaras destapa el caso
El descubrimiento de este sistema de espionaje fue completamente fortuito. La víctima comenzó a sospechar cuando encontró en su vivienda un juego de llaves desconocido en el suelo, que, sin embargo, funcionaba perfectamente en su puerta. Al notar esta irregularidad, empezó a inspeccionar su casa y, pocos días después, detectó la presencia de unos dispositivos conectados a los enchufes del salón y del vestidor. Tras una inspección detallada, confirmó que se trataba de cámaras de grabación con tarjetas de memoria para almacenamiento de datos. Fue entonces cuando decidió interponer una denuncia ante la Policía, lo que activó una investigación para esclarecer los hechos.
Registro y pruebas incriminatorias
Durante el proceso de investigación, los agentes realizaron un registro en el domicilio del presunto autor, donde hallaron evidencias clave que reforzaron su implicación en el delito. Entre los objetos incautados se encontraron las cajas vacías de las cámaras espía con sus manuales de instrucciones, una cámara de espionaje adicional, cuatro dispositivos móviles, un cable USB con otra cámara oculta, un lector de tarjetas, varias tarjetas SIM y un geolocalizador GPS.
El análisis de las grabaciones almacenadas en los dispositivos proporcionó una prueba definitiva: el propio acusado fue captado por las mismas cámaras mientras las instalaba en la vivienda de la víctima, confirmando su autoría. El detenido enfrenta ahora cargos por violación de la intimidad y allanamiento de morada.

