
El World’s Strongest Woman 2025, celebrado el pasado fin de semana en Arlington, Texas, terminó convirtiéndose en uno de los mayores escándalos del deporte de fuerza. La atleta estadounidense Jammie Booker, que había sido proclamada ganadora, fue finalmente despojada del título tras conocerse que su sexo biológico es masculino, un dato que no había comunicado a la organización pese a que el reglamento exige competir según el sexo con el que se nace.
Los Official Strongman Games, responsables del campeonato, explicaron en un comunicado que "parece que un atleta que es biológicamente masculino compitió en la categoría Abierta Femenina". La organización subrayó que "no estaban al tanto" de la condición biológica de Booker y afirmaron que, de haberlo sabido, "no se le habría permitido competir en la categoría Open Femenina". La normativa del certamen es clara: cada deportista debe competir exclusivamente en la categoría correspondiente a su sexo biológico.
Las imágenes que desencadenaron el escándalo
El conflicto estalló poco después de la ceremonia de premiación. La británica Andrea Thompson, subcampeona en un primer momento, abandonó el podio visiblemente indignada y llegó a exclamar: "Esto es una mierda". Horas más tarde, varias competidoras empezaron a recibir fotos y vídeos explícitos del pasado de Booker en la industria pornográfica, material que —según publicó el Daily Mail— evidenciaba que se trataba de una antigua intérprete trans bajo el nombre artístico Jammie Jay. Las imágenes procedían, en palabras de Thompson, "de un sitio web de entretenimiento para adultos, digámoslo así".
La organización ofreció a Booker un plazo de 24 horas para aclarar su situación. Según Thompson, "creo que le dieron 24 horas para responder, solo para decir sí, no, lo que fuera, para confirmar o negar, y no les respondió". Ante el silencio de la atleta, los jueces retiraron oficialmente su victoria y el título pasó a manos de Thompson, de 43 años.
La respuesta del circuito de fuerza
El caso no tardó en generar reacciones dentro del circuito. La tres veces campeona mundial Rebecca Roberts respaldó públicamente a la británica con un mensaje muy claro: "Las personas trans tienen cabida en el deporte, pero las divisiones femeninas deben seguir siendo exclusivamente para mujeres por nacimiento". Para Roberts, la verdadera campeona es Thompson: "Felicitaciones a Andrea Thompson, la verdadera mujer más fuerte del mundo 2025".
A la presión deportiva y mediática se sumó otro golpe para Booker: uno de sus patrocinadores rescindió el contrato, acusándola de "tergiversar y ocultar información crítica a los funcionarios y jueces". La empresa anunció el fin inmediato de su apoyo económico.
