
La intervención de un policía nacional fuera de servicio evitó una tragedia en Cangas del Morrazo (Pontevedra) cuando un hombre de 77 años fue atacado por dos perros. Ahora, los propietarios de los animales han decidido denunciar al agente, una decisión que ha provocado estupor en la localidad.
Un suceso ocurrió este pasado fin de semana. El agente, destinado en la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional en Vigo, se encontraba fuera de servicio cuando varias personas comenzaron a pedir ayuda en plena calle. Según la información publicada por Vigo al Minuto, al aproximarse al lugar vio que un hombre de 77 años había quedado arrinconado contra un muro y dos perros le estaban mordiendo de manera continuada en brazos y piernas.
Al ver que la situación se descontrolaba, el policía intentó primero, junto a algunos vecinos, separar a los perros utilizando objetos contundentes. Sin embargo, los intentos resultaron inútiles debido a la agresividad de los animales: uno de ellos mantenía al hombre atrapado por una extremidad, mientras el otro embestía a quienes trataban de socorrerlo, según el relato del periódico local.
Ante el riesgo evidente de que el ataque acabara en tragedia, el agente optó por utilizar el coche para golpear al perro que tenía apresado al hombre y crear un parapeto entre el automóvil y un muro. Seguidamente, bajó por la puerta del copiloto y logró introducir al herido en el vehículo hasta la llegada de los servicios de emergencia. La víctima fue trasladada al hospital de Vigo con pronóstico reservado. Por su parte, los perros huyeron y uno de ellos falleció más tarde.
A pesar de que la actuación del agente evitó un desenlace fatal, los dueños de los perros han formalizado una denuncia contra él, una decisión que ha causado perplejidad entre vecinos de la zona y ha generado un intenso debate en redes sociales sobre la responsabilidad de los propietarios de animales y la protección legal de quienes intervienen para salvar una vida.
