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Mueren cinco buceadores italianos explorando una cueva submarina en Maldivas

Las víctimas viajaban en el Duke of York para realizar inmersiones técnicas en una cavidad de 50 metros cerca del complejo de Alimathà.

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Cinco ciudadanos italianos han muerto mientras realizaban una inmersión de buceo en Maldivas, un suceso que fue adelantado por medios locales y confirmado posteriormente por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia. Aunque las circunstancias exactas aún se están investigando, las primeras informaciones apuntan a que el grupo participaba en una expedición para explorar cuevas submarinas a unos 50 metros de profundidad en el atolón de Vaavu, una zona muy frecuentada y conocida por la práctica de buceo avanzado y situada cerca del resort de Alimathà.

El primer cuerpo recuperado fue el de Gianluca Benedetti, instructor de buceo procedente de la región del Véneto. Fue localizado en el interior de una cavidad, donde se cree que también podrían encontrarse los otros cuatro buceadores desaparecidos. Las Fuerzas Armadas de Maldivas señalaron que la cueva tiene unos 60 metros de longitud y advirtieron de la complejidad y el alto riesgo que entraña la operación de rescate de estas características.

A la complejidad del terreno submarino, estrecho, profundo y de difícil acceso, se suma el estado del mar, lo que está complicando enormemente las tareas de rescate. En esos momentos, la zona estaba bajo alerta por fuertes vientos, con rachas muy intensas que habrían afectado tanto a la inmersión como a los trabajos posteriores. Según el Ministerio de Exteriores italiano: "Los submarinistas habrían fallecido tras intentar explorar algunas cuevas a 50 metros de profundidad. La reconstrucción del accidente sigue en curso por parte de las autoridades maldivas".

Entre las víctimas se encuentra Mónica Montefalcone, profesora asociada de la Universidad de Génova y reconocida experta en ecosistemas marinos. La propia universidad ha confirmado su fallecimiento. Según el diario La Repubblica, junto a ella estaba su hija, Giorgia Sommaca, de 23 años, estudiante de Ingeniería Biomédica en el mismo centro, así como de dos jóvenes científicos, Federico Gualtieri y Muriel Oddenino, que colaboraban con la profesora en proyectos centrados en arrecifes coralinos.

De acuerdo con la agencia Adnkronos, el grupo viajaba a bordo del Duke of York, una embarcación dedicada a cruceros de buceo técnico que ofrece inmersiones durante todo el año en aguas del archipiélago, incluyendo soporte para sistemas de respiración avanzados como el rebreather.

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