Pedro Pardo, un vecino de la localidad valenciana de Albal ha mostrado este miércoles a la entrada de 2025 cómo se encuentra su municipio dos meses después del paso de la DANA, que dejó 223 fallecidos por culpa de las riadas. Los coches estrpeados, apilados y llenos de barro se han convertido en la estampa habitual de esta ciudad.
