- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Mariñas deberá indemnizar a Norma Duval tras afirmar que era lesbiana
- ESCAÑOS VACÍOS PARA ROSA DÍEZ, por Mercedes R. Martín
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- ¿Hacia un nuevo dólar? La Fed quiere emitir deuda propia al margen del Gobierno
- Juande Ramos deja fuera a Casillas de su primer once en el Real Madrid
- Detectives de la SGAE se infiltran en asociaciones anti canon para vigilarlas de cerca
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
- La menopausia, un fenómeno que sólo afecta a las mujeres y a las ballenas asesinas
- Otra vez los eufemismos: "Que el bisturí no roce el corazón del pluralismo"
- Agrio debate entre Rosa Díez y Salgado: "¿Habla usted de la galería de tiro, quizá?"
- Gabilondo critica que los "cachorros de Aznar" pregunten por los vuelos de la CIA
- ¿Está todo el PP a favor del acercamiento al País Vasco del asesino de Goyo Ordóñez?
- Moratinos dice que la ONU amparaba las escalas autorizadas por Aznar
- Mayor no acude a las reuniones programadas tras su charla con Rajoy
- El etarra Aitzol Iriondo se orinó en los pantalones cuando estaba siendo detenido
- Chacón anuncia la supresión del límite de 3.000 soldados en el exterior
- Zapatero llama "radical" al PP por pedir la disolución de los ayuntamientos de ANV
- Rosa Díez a Zapatero: "Su política en Educación merece un enorme suspenso"
Columna publicada el 29-01-2001
José María Aznar y Antonio Guterres coinciden en una vieja teoría que dice que las buenas relaciones personales entre políticos facilita el trabajo institucional. Una vieja teoría que no siempre se cumple.
Es cierto que los dos jefes de Gobierno han trabado y fomentado una amistad desde hace años. Se trata de una amistad sincera que tuvo un especial significado cuando, hace un tiempo, falleció la mujer del primer ministro portugués.
Aznar y Guterres se estiman y valoran. Se les ve cómodos cuando están juntos, y hay una buena sintonía personal. Pero los hechos demuestran que la amistad es una cosa y la política otra. La amistad entre los responsables políticos no tiene, a la hora de la verdad, una traslación al terreno oficial. España y Portugal tienen, como países vecinos, una relación sensata, pero fría. Se evitan enfrentamientos y se mantiene un trato estudiado, además de educado.
No se puede ignorar que las inversiones españolas en Portugal son abrumadoras. Pero, al fin y al cabo, estas son iniciativas privadas. Eso no es política pura y dura.
A la hora de la verdad, la vecindad civilizada no significa sincera amistad, aunque los mandatarios tengan sintonía. El Consejo Europeo de Niza, la OPA de EDP sobre Hidrocantábrico, el trayecto definitivo del AVE o la negativa portuguesa a la creación de un espacio jurídico único son cuatro botones de muestra de esta relación aparente pero distante. Y eso que no hablamos de las “vacas locas”, una cuestión que los dos gobiernos han preferido dejar de lado en el terreno bilateral y que podría tensar más la cuerda.
En definitiva, las relaciones de vecindad nunca son apacibles. Y más cuando la supervivencia está presente en cada esquina. Nos llevamos bien pero no somos amigos. Las cosas son como son.

La Ilustración Liberal
Móviles & PDA
Email gratuito
Amor y amistad
Cursos y masters
