L.D. &/ EFE.-
La necrópolis, de unos siete metros de longitud y de hasta dos metros de anchura, presenta tres cuerpos separados correspondientes a un corredor, una antecámara de planta ovalada y poco frecuente, y una cámara en la que se intercalan las piedras situadas en posición vertical -ortostatos- y las ubicadas horizontalmente a través de la técnica de mampostería.
El vestigio megalítico, perteneciente a la Edad del Cobre, contenía varios restos de huesos en su interior que serán estudiados en Granada, donde se determinará la cantidad de cuerpos que albergaba el recinto, la edad, el sexo y las patologías que sufrieron. El jefe del departamento de Prehistoria de la Universidad de Málaga (UMA), Juan Fernández, precisó que el corredor es la zona peor conservada al estar construida "sobre arcillas".
El equipo de investigación que trabaja en la zona, situada en el valle del río Grande -afluente del Guadalhorce-, también descubrió restos de materiales del mismo período, entre ellos varias conchas de origen marino, algunas puntas de base cóncava y dos láminas. Otros vestigios encontrados reflejan la existencia 1000 años después de una segunda ocupación del sepulcro, que se encontraba en peligro debido al uso de maquinaria agrícola y que funcionaba como una "especie de pozo antiguo", apuntó Fernández.
La antecámara tiene un buen estado de conservación y está compuesta por piedras colocadas con la técnica de la mampostería, mientras que la cámara presenta alternancia entre ortostatos y mampuestos.
El vestigio megalítico, perteneciente a la Edad del Cobre, contenía varios restos de huesos en su interior que serán estudiados en Granada, donde se determinará la cantidad de cuerpos que albergaba el recinto, la edad, el sexo y las patologías que sufrieron. El jefe del departamento de Prehistoria de la Universidad de Málaga (UMA), Juan Fernández, precisó que el corredor es la zona peor conservada al estar construida "sobre arcillas".
El equipo de investigación que trabaja en la zona, situada en el valle del río Grande -afluente del Guadalhorce-, también descubrió restos de materiales del mismo período, entre ellos varias conchas de origen marino, algunas puntas de base cóncava y dos láminas. Otros vestigios encontrados reflejan la existencia 1000 años después de una segunda ocupación del sepulcro, que se encontraba en peligro debido al uso de maquinaria agrícola y que funcionaba como una "especie de pozo antiguo", apuntó Fernández.
La antecámara tiene un buen estado de conservación y está compuesta por piedras colocadas con la técnica de la mampostería, mientras que la cámara presenta alternancia entre ortostatos y mampuestos.
