Unos y otros, todos, quieren creer en los escapularios macroeconómicos de Lord Keynes con la misma entrega que sus bisabuelos pusieran en las bulas de cuaresma de Pío XII. Por eso, el unánime desprecio a los políticos que ahora se predica.
xka dijo el día 9 de Febrero de 2010 a las 13:19:55:
Fantástico artículo el de hoy don José. Reconozco que el primer párrafo me ha escocido, porque en el fondo me veo reflejado, porque la cólera de mis discusiones es como dice Camba, la de la impotencia (eso sí, viva San Carajillo, al margen de otras cuestiones).
Y es que seguir con determinación y con confianza ciertas decisiones no son fáciles cuando se meten de por medio digamos a los hijos. ¿Debemos meter a los hijos en nuestros conflictos con administraciones obscenas? ¿debemos meter a un crio de por medio si decidimos cargar contra el leviatan autonómico de turno?..no se si podría pero desde luego no podría estar sereno ni tranquilo, mas bien echaría chispas por el culo con el consiguiente peligro.
Yo llevo ya tiempo confirmando la siguiente tesis: España es un país donde no existe la política, sino que existe una especie de hooliganismo político, donde a base de mantras, tantras y varitas mágicas, la gran masa apoya a uno u otro equipo con total desvergüenza, al ritmo de los "colores". Tan solo en caso de espantosos "partidos", parte de la afición se revuelve contra los locales, mostrando crítica y algunos silbidos.
Pero al final, cuando gane el "equipo" contrario, se tenderá de nuevo irremediablemente a la hinchada local, a los míos, a mis colores, a la bim-a la bam, a la bim-bom-bam, los míos, los míos, y nadie más...
Y así estamos...
josecho6 dijo el día 9 de Febrero de 2010 a las 08:53:12:
Exacto, prefiero poner mi confianza y esperanza de progreso económico (y todo lo que a este sigue) en empresarios y gente emprendedora como Steve Jobs que en políticos cuyo único mérito es haberse alzado en el escalfón del partido a fuerza de codazos y meledicencias, gente sin ningún mérito real ni práctico.
Que dejen hacer a los emprendedores. Libertad de mercado real, impuestos al mínimo, fuera subvenciones y disolución de colosos públicos derrochadores e ineficientes como los Servicios de Salud Autonómicos. Copiemos a los USA antes de que ellos nos copien a nosotros, que cada cual pague su salud, como paga su comida, su vivienda y su ropa.