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Ante el desafío nacionalista

Mario Noya

La Constitución no es un simple papel, es un resultado de concordia al que se llegó después de un siglo de convulsiones. Ha costado mucho: no se puede jugar con ella

Mario Noya
El otro día se citaban aquí los versos de Jaime Gil de Biedma: 'De todas las historias de la Historia/ sin duda la más triste es la España/ porque termina mal'. Pío Moa cree que el peligro es cierto, pero que puede ser conjurado. Así que se ha impuesto la tarea de despertar las conciencias, para que los españoles abandonen el "qué va a pasar" por el "qué puedo hacer". Él, por lo pronto, ha escrito un libro, un panfleto que lleva por título Contra la balcanización de España y que está dedicado "a cuantos prefieran abrir los ojos".
 
Nos citamos en el Ateneo de Madrid para hablar del libro y de la actualidad. La primera pregunta es obligada: la valoración que el autor de Una historia chocante (del que es heredero, siquiera en parte, Contra la balcanización de España) hace de las recientes elecciones autonómicas en el País Vasco. Para Moa, se ha creado "una situación extraña en la que domina una especie de tripartito... informal, un triángulo, entre la ETA, el PNV y el PSOE".
 
Detalle de la portada del último libro de Pío Moa."Los tres están muy interconectados –prosigue–, porque el PSOE, de hecho, apoya un Plan Ibarretxe ligeramente aguado y la ETA es el punto extremo. Les va a ser difícil llegar a un acuerdo, pero la voluntad entreguista del Gobierno actual es tan fuerte que no me extrañaría que llegaran a dar a la ETA gran parte de lo que exige; a cambio, simplemente, de una tregua de unos años, para que luego pudieran pasar a una segunda etapa".
 
"EL PSOE, ACTUALMENTE, NO ES CONSTITUCIONALISTA EN EL PAÍS VASCO"
 
Moa se muestra muy crítico con el PSE; a su juicio, ha dejado solos a los populares en la defensa de la Carta Magna: "El PSOE, actualmente, no es constitucionalista allí, es decir, no es democrático. Se ha convertido en un apéndice del nacionalismo, aislando así al PP". "Y es que la política del Gobierno –añade, haciendo extensiva la crítica al Gabinete Zapatero– se basa en aislar al PP, entendiéndose con quien sea para ello".
 
En esta situación, ¿deben Redondo Terreros, Gotzone Mora y compañía abandonar el partido o bregar desde dentro? Moa no tiene dudas: "Mi opinión es que debieran dar la batalla con la mayor fuerza, hasta que los echaran; con la mayor fuerza y claridad, denunciando las cosas sin tapujos antes de que los echen".
 
Por lo que hace al PP, que se ha dejado cuatro escaños y 120.000 votos en el camino entre las autonómicas de 2001 y las de este año, Moa prefiere encarar el análisis desde la esperanza y el optimismo: "A pesar de la aparente derrota, me parece muy buena la posición del PP, porque la historia demuestra muchas veces que, cuando se mantienen los principios, una aparente derrota es la base para lograr una victoria; cuando se manifiesta cómo los otros, los oportunistas, los enemigos de la democracia, crean generalmente un caos, que es lo que probablemente va a ocurrir".
 
¿Y del PNV? ¿Qué tiene que decir nuestro entrevistado del PNV? ¿Es de los que piensan que puede haber una lucha interna, con los autonomistas en un bando y los secesionistas en el otro? No, no es de ellos; principalmente, porque no cree que haya tal división en el seno de la criatura de Sabino Arana: "El PNV siempre ha sido un partido secesionista, claramente. Lo único es que ha tenido siempre una capacidad táctica para dar vueltas, dar un paso atrás, extraordinaria; para mentir y traicionar como ningún otro partido". "Así que no hay que hacerse ilusiones con sectores democráticos o autonomistas del PNV: no hay tal cosa", remacha.
 
Con todo, opina que dicha formación "está en un problema ahora"; "porque a la ETA –se explica, no sin hacer ciertos malabares próximos al trabalenguas– no le va a gustar nada que pacte con el PSOE, aunque el PSOE está dispuesto a aceptar muchas cosas de la ETA para que la ETA acepte eso".
 
Juan José Ibarretxe, candidato más votado en las recientes autonómicas vascas.La entrevista tuvo lugar el miércoles 4, horas después de que Ibarretxe se reuniera con el líder de la organización terrorista Batasuna, Arnaldo Otegi. Para Moa, se trató de "una manifestación más de la destrucción del Estado de Derecho, con la complicidad del PSOE"; y acto seguido deja caer una carga de profundidad: "El PSOE vuelve a la política de antes, de claudicación; ahora, claro, no puede practicar el terrorismo de Estado, pero aquello era una mezcla de claudicación y terrorismo de Estado".
 
"El problema, insisto, está en el PSOE –sentencia nuestro entrevistado–: los nacionalistas podrían ser controlables si encontraran una fuerza firme que les hiciera retroceder, como estaba empezando a ocurrir en el último periodo de Aznar. Pero ahora se han encontrado con todo lo contrario, con que tienen un enorme camino por delante".
 
En Contra la balcanización escribe: "Parece claro que el camino seguido por el PSOE acrecienta seriamente los peligros" (pág. 213). Le pregunto si piensa que el PSOE, en caso de que quisiera hacerlo, tendría margen de maniobra para variar de rumbo, habida cuenta de las alianzas que mantiene, por ejemplo, en el Parlamento de la nación y en Cataluña. Y si pudiera, para ello, adoptar como referencia el discurso, pongamos por caso, de un Paco Vázquez.
 
"No, no lo creo –responde–. En el PSOE ha predominado, en general, el sector más extremista y más antiespañol; en los momentos críticos, más todavía. Besteiro quedó completamente aislado, Paco Vázquez y los otros van a quedar completamente aislados. Lo único, en mi opinión, es que planten cara desde dentro y procuren una ruptura, pero que sean los otros los que rompan".
 
"No hay otra salida –continúa Moa–, porque en el PSOE va a predominar esto. ¿Por qué? Hay dos razones; una la explicaba Julián Marías: el PSOE tiene una concepción de la historia de España negativa, por lo tanto España no es un valor fuerte para ellos. En segundo lugar, el PSOE tiene una historia de golpismo, de guerracivilismo, que va unida a su concepción marxista. Aparentemente ha renunciado a esa concepción, pero ahora estamos viendo en televisión cómo la está reivindicando: está reivindicando la guerra civil y el golpismo. Eso entra dentro de una dinámica, y yo no veo que la pare. Ibarra y Bono son... dos bocazas, sin más, y no representan nada".
 
ZAPATERO, "AMIGO DE LOS ENEMIGOS DE LA DEMOCRACIA Y DE ESPAÑA"
 
Moa advierte de que la situación es aún más grave debido a "otro factor fundamental: el extremismo islámico, que ha conseguido de un solo golpe cambiar drásticamente la política española". "Es el éxito más grande que ha tenido hasta la fecha –afirma–, y eso ha beneficiado extraordinariamente a los separatismos y al terrorismo de ETA".
 
En este punto intercala un juicio sobre la política exterior del Ejecutivo socialista: "Es la política del entreguismo. Zapatero, a todos los niveles, está derrochando y entregando lo que otros, con esfuerzo, avanzaron. Es amigo de los enemigos de la democracia y de España; ésta es la política de Zapatero: paz con todos ellos y hostilidad hacia todos los demócratas".
 
A la hora de finalizar la entrevista retomará el hilo y añadirá: "Con los terroristas es muy difícil predecir lo que puede ocurrir, pero es indudable que han conseguido tanto, tanto, con un solo golpe que no creo les interese poner en riesgo, de momento, lo que ya han conseguido: un presidente que ha hecho todo lo que querían, que ha retirado las tropas de Irak, que ha sido felicitado por el Egipcio famoso, que a continuación de esa felicitación promueve que los demás países boicoteen la democratización de Irak, ni más ni menos, y fomenten la inestabilidad en Oriente Medio, porque eso es lo que significa lo que ha hecho este tipo en el Gobierno".
 
Mohamed VI y José Luis Rodríguez Zapatero."En los hechos, esto es así. Una cosa que se aprecia mucho estudiando la historia es la poca importancia de las palabras, que no tienen significación si no van acompañadas de hechos. La Alianza de Civilizaciones es la alianza con los Mohamed VI, con los Fidel Castro, con los Chávez y compañía, contra la democracia. Ni más ni menos".
 
En la primera página de Contra la balcanización Moa anota que vivimos en un país "en apariencia anestesiado". "No hay que olvidar que han sido más de 20 años de lavado de cerebro –apunta–, con la mentira histórica, la mentira sobre el pasado, la mentira sobre la democracia".
 
"Aquí, parece que la democracia  consiste en apoyar a los que son menos demócratas, y hay una gran confusión –prosigue–. Lo que me pregunto es si se ha cedido tanto que ya no se pueda avanzar de nuevo. Confío en que haya una reacción, y que sea una reacción no meramente de partido, porque es indudable que en el propio PSOE, y sobre todo entre sus votantes, y entre muchos votantes nacionalistas, no existe una verdadera tendencia secesionista ni proterrorista, ni nada por el estilo: simplemente están, de alguna manera, engañados. Es necesario que eso cambie".
 
¿Cómo? Porque no escasean, todo lo contrario, los libros que ponen los puntos sobre las íes; libros de autores de primera línea que, por lo demás, suelen ocupar puestos destacados en las listas de ventas. Pensemos, por ejemplo, en los ensayos sobre el nacionalismo vasco. Pero las cosas siguen igual, o peor; y quien dude, que eche un vistazo a la composición del Parlamento de Vitoria.
 
"Es verdad que, desde el punto de vista de los argumentos, está todo dicho –responde Moa–, pero estos partidos no sólo se basan en argumentos, también en los hechos consumados, en la acción. Y mientras puedan seguir así, sin tener que hacer frente a una reacción en el terreno de los hechos, se reirán de todos los argumentos que se les oponga. Hay, además, una gran cantidad de gente que pasa de argumentos y simplemente sigue al que parece va a ser el vencedor. Así que, mientras den la impresión de que van a salirse con la suya, tendrán detrás a mucha gente".
 
"SI ESTO SIGUE ASÍ, DESEMBOCAREMOS NUEVAMENTE EN LA VIOLENCIA"
 
Y vaticina una tragedia si no cambian las tornas: "Si esto sigue así, si se producen pasos secesionistas más fuertes, que además tienden, al mismo tiempo, a derrumbar la democracia, desembocaremos nuevamente en la violencia. Me parece que sería inevitable. De lo que se trata es de evitarlo, alentando a la gente y movilizándola. Tiene que empezar a haber movilizaciones en la calle, acciones que paralicen a esta gente y les haga ver los riesgos que corren".
 
Pasamos a hablar de Cataluña. Arcadi Espada ha escrito que allí el nacionalismo es irrevocable, porque lo comparten, en mayor o menor medida, todas las fuerzas políticas. Moa está de acuerdo, pero considera que lo que siente la población es otro cantar: "De hecho, las encuestas muestran reiteradamente que la mayoría piensa que Cataluña es una región, que son también españoles, etcétera".
 
Así que el problema es que "las fuerzas políticas están traicionando, en cierto modo, al electorado, incluido el PP". "De hecho –agrega–, tuvimos la experiencia de Vidal Quadras, que empezó a crecer rápidamente, con un discurso claro. Desde entonces [desde su defenestración], el PP se vino abajo".
 
¿Ha hecho el PP con los vidalquadristas –salvando todas las distancias; y no tanto con Vidal Quadras, confortablemente establecido en la Eurocámara– lo mismo que el PSOE con los redondistas? "Sí –opina Moa–. Eso se pudo entender en un momento en que el PP era débil, pero cuando era fuerte, cuando tenía la mayoría absoluta y no dependía para nada de lo que dijeran Pujol y compañía, siguió con las mismas".
 
Portada del último libro de José María Aznar.Pujol, el Molt Honorable. Aznar le dedica un retrato en su último libro. El ex presidente de la nación cree que el ex presidente autonómico pudo pero no fue un nuevo Cambó. "Cambó también falló, en los momentos críticos falló, lamentablemente", afirma nuestro entrevistado; y añade: "Pero Pujol no es que fallara, es que iba en otra dirección. Que Aznar no haya querido verlo es culpa suya. Pujol no ha podido ser Cambó porque no tenía la menor intención de serlo. Tú no puedes acusar a alguien de no ser lo que tú quieres que sea".
 
"Pujol era un nacionalista, un separatista en el fondo, con unas ideas puramente hechizadas sobre la historia y los intereses de Cataluña; un tipo que no ha vacilado en calumniar y en desfigurar la historia todo lo que ha podido, en inculcar a los catalanes, sobre todo a los jóvenes, unas ideas extravagantes, puramente nacionalistas y antiespañolas... Eso es lo que ha sido Pujol. También era consciente de que no podía conseguirlo todo de golpe, de que eso era un proceso; y él, con paciencia..."
 
El editor de esta Casa, Federico Jiménez Losantos, acuñó la célebre frase de que el PSC era un partido que hacía "nacionalismo con los votos de la Pantoja". ¿Por qué se ha dejado la base? "Porque no ha habido un discurso en contra, así de simple", sostiene Moa, antes de pasar del plano particular al general: "Vamos a ver, ¿por qué ha perdido tantos puntos el patriotismo español. Pues porque, de manera sistemática, la izquierda y los separatistas lo han asimilado a la antidemocracia, a la dictadura. Como este discurso no ha sido contrarrestado en ningún momento, el separatismo ha ganado mucho en Cataluña y en el País Vasco; pero el patriotismo se ha debilitado muchísimo también en el conjunto de España, porque, como digo, se ha asimilado a la no democracia".
 
"Sin embargo –continúa explicando su tesis–, la experiencia nos demuestra que quienes están liquidando [la democracia] donde pueden son esos: la izquierda y, sobre todo, los nacionalistas. En el País Vasco no hay verdadera democracia, y el responsable es el nacionalismo, no sólo la ETA; y en Cataluña la democracia es muy inferior a la que puede haber en Madrid, indudablemente".
 
MARAGALL, "ENEMIGO DE CATALUÑA Y DE ESPAÑA"
 
Turno para Pasqual Maragall, sucesor de Pujol en la Presidencia del Gobierno autonómico catalán. Moa se muestra demoledor en la valoración: "Para empezar, es un poco perturbado: sus discursos son bastante incoherentes. Eso ha pasado mucho entre los políticos españoles: ha habido mucho perturbado, gente que no sabe de lo que habla. Esto ya lo advertía Azaña, que tenía una conciencia clarísima de lo que era toda esa gente: nos vemos abocados a una política tabernaria, sin ninguna idea alta... en fin, esto ya es una tradición. Un personaje típico es este Maragall, que es enemigo de Cataluña, de España y de cualquier cosa que merezca la pena. Es un tipo maniobrero, que lo mismo le da entenderse con la ETA que con quien sea; un poco al estilo de Zapatero".
 
Cataluña, el País Vasco. También hablamos de Galicia, patria chica de Pío Moa, que tiene una cita con las urnas el próximo 19 de junio. Una cita trascendental, pues son muchos los que piensan que, si el BNG accede al poder, allí podría abrirse otro frente de desestabilización.
 
Moa considera que si Fraga no consiguiera renovar mandato "sería un desastre". "Pero el problema es que en Galicia no hay recambio para Fraga. Ése es el problema grave. No sé si el culpable es Fraga, o si no hay gente que valga mucho". Una pausa de segundos y: "Me imagino que Fraga tiene bastante culpa en ello".
 
Más: "El problema con Fraga es que puede aplazarlo, pero está ya en las últimas: si no hay nadie un poco serio que lo sustituya, Galicia puede convertirse en un nuevo foco de descomposición".
 
EN DEFENSA DEL "ESPÍRITU" DE LA CARTA MAGNA
 
Finalizaremos con las propuestas de Moa para evitar la balcanización de España. En primer lugar, la rehabilitación del patriotismo, un patriotismo fundado en "la unidad de España y la democracia”. “En un país normal [estos dos principios] ni siquiera se mencionan, porque están implícitos y las cosas funcionan de acuerdo a ellos. Pero aquí están siendo puestos en peligro seriamente, otra vez... Hay que recordar la historia: la Constitución viene a ser un logro después de un siglo de convulsiones, pero hay gente interesada en volver a ellas".
 
La Constitución. "Por supuesto que puede ser cambiada", afirma Moa. "Ahora, ¿qué es lo que hay que cambiar? Ciertas cosas nos han llevado a una mayor crispación, a una pérdida de libertades, a una real opresión en muchos sitios; eso es lo que hay que cambiar. Y cerrar el Estado de las Autonomías de una vez. ¿Qué es ese artículo [de la Constitución] que dice que se pueden dar indefinidamente competencias a las Comunidades Autónomas? No. Hay que decir: las atribuciones son éstas y éstas".
 
Reforma de la Carta Magna, sí, reitera, pero defendiendo su espíritu, que es "el espíritu de las libertades". "La Constitución –recuerda– no es un simple papel, es un resultado de concordia al que se llegó después de un siglo de convulsiones. Ha costado mucho: no se puede jugar con ella".
 
Rehabilitación del patriotismo, defensa del espíritu de la Constitución y –por último pero no en último lugar– movilización, compromiso ciudadano. Las líneas finales de Contra la balcanización de España son, precisamente, un llamamiento a la movilización. Sirvan también de colofón a esta entrevista:
 
"Son los demócratas quienes deben salir de la pasividad, por fastidioso que resulte lidiar con tanta sandez y tanta demagogia; y formar un movimiento que haga entender a políticos y partidos su firme decisión de no aceptar el modelo balcánico, de no ceder un paso más en estos principios: la unidad de España y la democracia. Y de recuperar el terreno perdido (...) Los valerosos vascos que, en condiciones tan difíciles, han plantado cara a los liberticidas nos marcan el camino. No creo que haya otro medio para salvaguardar la convivencia libre y pacífica tan duramente lograda después de una guerra civil y una larga dictadura. Aún estamos a tiempo".





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