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¿Qué es una visita de Estado y en qué se diferencia de una visita oficial?

La agenda semanal de los Reyes se ha modificado por la cancelación de la visita que el sultán de Omán iba a realizar a nuestro país.

El sultán de Omán, Haitham Bin Tariq Al-Busaid, iba a visitar nuestro país en la que iba a ser la primera visita de Estado que recibía España después de dos años de años. Sin duda, algo muy excepcional en una democracia y una anomalía más de este gobierno con la Jefatura de Estado ya que desde que José Manuel Albares fue nombrado ministro de Exteriores, nuestro país solo ha recibido tres visitas de Estado: la del presidente de Italia en 2021, el Emir de Qatar en 2022 y el presidente de Colombia en 2023. En 2024 no hubo ninguna visita de Estado, algo que resulta muy llamativo porque siempre ha habido lista de espera de países que deseaban ser invitados a España.

Aún así, España ha recibido visitas de mandatarios pero siempre en forma de visita oficial, que no de Estado. ¿En qué se diferencian?

¿Qué es una visita de Estado y en qué se diferencia de una visita oficial?

La diferencia principal entre una visita de Estado y una visita oficial radica en el nivel de representación y el alcance de la visita.

Las visitas de Estado son las de mayor relevancia en las relaciones internacionales y dependen del Ministerio de Asuntos Exteriores. En estas visitas son los Reyes son los que ejercen de anfitriones y reciben a los mandatarios extranjeros con todo el brillo, el protocolo y la solemnidad. Además, estas visitas suelen abarcar la visita a los tres poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial). Por su parte las visitas oficiales están encabezadas por jefes de Gobierno suelen ser con menos ceremonial y se enfocan principalmente en el poder Ejecutivo, es decir, el gobierno.

¿Cómo suele desarrollarse una visita de Estado?

Las visitas de Estado a España se realizan mediante invitación del país anfitrión y entre jefes de Estado. Aunque no todas las visitas son iguales, suelen tener una duración de 2 a 3 días. En este tipo de visitas todo se prepara a la perfección para que nada falle, y se tienen previstos hasta los imprevistos.

Los Reyes dan su bienvenida al presidente del Perú

El primer día de la visita, la ceremonia comienza en el Patio de la Armería del Palacio Real, con la Guardia Real presentando armas, con la ejecución del himno nacional del país invitado, después del himno nacional español y el disparo de 21 salvas de ordenanza. Después de que los jefes de Estado pasen revista, se lleva a cabo un desfile militar en el patio del palacio. A continuación, el jefe de Estado del país invitado suele realizar una visita al Congreso de los Diputados o al Senado o bien reunidos en sesión conjunta, donde pronuncia un discurso. Después, puede tener un encuentro con almuerzo con Su Majestad el Rey.

Por la noche, los Reyes ofrecen una cena en honor en el Palacio Real, donde Don Felipe pronuncia unas palabras para reivindicar las relaciones de amistad y cooperación que mantienen España y el país que nos visita. Para este tipo de visitas el protocolo es muy claro: Las mujeres traje de gala, es decir, vestido largo y en el caso de Doña Letizia, con tiara y joyas pertenecientes a las "joyas de pasar", las que pasan de Reina a Reina y que se reservan para las grandes ocasiones diplomáticas. Por su parte, los hombres visten de frac y condecoraciones. Lo único que se pide es que no vayan como Pedro Sánchez con el frac más corto de lo habitual, el pantalón inadecuado y los mismos zapatos que lllevaría para un consejo de Ministros.

Pedro Sánchez vistiendo un inadecuado frac para una cena de gala

Normalmente, en las recepciones oficiales a mandatarios árabes, como la que tuvo lugar en 2022 con los jeques de Catar, la etiqueta suele adaptarse a las costumbres culturales de los invitados. En aquel entonces, por respeto a su consorte que no portan tiara, Doña Letizia no llevó. Si por ejemplo viajan sin acompañante, como iba a ser el viaje del sultán de Omán, la reina sí utiliza tiara.

Para dicha cena todo se prepara en el comedor de gala del Palacio Real, donde el éxito está en el cuidado de los detalles. La duración de las cenas es de una hora y media donde los Reyes llegan los primeros y se van los últimos. Según el número de invitados la mesa puede ser mayor o menor, llegando a medir casi 35 metros. Esta se cubre con varios manteles de hilo, donde se colocan los adornos florales y ocho candelabros con diez velas cada uno, que se encienden justo antes del inicio de la cena.

Cada comensal dispone de su cubertería, cristalería y vajilla en un rango de distancia exacta entre cada cubierto, copa o plato, que los miembros de protocolo se encargan de medir al milímetro. Como curiosidad, los tenedores y cuchillos pertenecen al reinado de Alfonso XII mientras que las palas de pescado son de Alfonso XIII. Los platos blancos con círculo dorado están adornados con el escudo de Juan Carlos I y Doña Sofía y el bajo plato de Felipe VI.

Dentro de los actos de una visita de Estado, se realiza una ofrenda floral al monumento a los Caídos por España así como la entrega de la Llave de Oro de la villa de Madrid. También hay un espacio para una agenda de actividades que no son necesariamente oficiales, como pueden ser la inauguración a una exposición, participar en una conferencia, o reunirse con alguna asociación. En estas actividades, la agenda del jefe de Estado y la del cónyuge pueden ir por separado.

Finalmente, la visita termina con una despedida oficial, donde el invitado devuelve la invitación en el Palacio del Pardo, que es su residencia durante la visita de Estado.

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