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Katy Mikhailova

Yaya’s Look o las memeces de la moda

A los estilistas se les agotan las ideas. Ahora las "it-girls" llevan el pelo sucio a propósito, o se lo tiñen de gris.

Katy Mikhailova
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A los estilistas se les agotan las ideas. Ahora las "it-girls" llevan el pelo sucio a propósito, o se lo tiñen de gris.
La modelo Lindsey Wixon | Cordon Press

Ya no saben qué inventar, porque está ya todo visto, hecho, fotografiado, recreado… Y a la industria de la moda, a las prescriptoras, a los estilistas se les agotan las ideas. Y es que, si creíamos haberlo conocido todo en este frívolo pero apasionante mundillo después de ser testigos de los diamantes incrustados en los dientes, medias melenas rapadas, amputaciones de meñiques de los pies para llevar tacones aun más altos, ahora se avecina el Yaya’s Look, como lo he decidido llamar —no sé si alguien ya usó ese término antes—, o lo que sería lo mismo: el pelo gris. Ahora, las ‘it girl’ se tiñen el pelo de color gris, tendencia en Instagram, en Europa y Asia, y empiezo a pensar que de tanto tinte las neuronas ya no funcionan igual. Si durante siglos la mujer ha tratado de evitar las canas inexorables que aparecen con el envejecimiento, y si bien algunas mujeres se las han dejado una vez que éstas aparecen de manera natural, lo que nadie se espera es que una forzaría ese efecto. ¿Para qué echarse años innecesariamente? ¿Con qué fin estropear el pelo? Y, ¿gris? ¡Qué color desafortunado para una mujer joven!

Paralelamente a las canas, es tendencia el pelo sucio; o mejor dicho, el efecto de pelo sucio. En las últimas ediciones de pasarelas algunos diseñadores han pedido ese efecto. Entre mojado, áspero, pegajoso en las raíces y despeinado en las puntas, generando una imagen de no haberse lavado el pelo, se consigue este estilo que solo invita a pensar que uno no se lava la melena durante 3 días por lo menos. Y por si fuera poco, afloran los champú en seco, como Aussi, a modo de alivio ante la emergencia de tener que exponerse en público cuando una tiene el pelo sucio. "¿Ahora? ¿Ya? ¿Vienes ahora? ¡No me da tiempo a lavarme el pelo!", diálogo que más de una habrá mantenido consigo misma. No es gran cosa el resultado, pero para salir del paso… ¡da el pego! Entonces, ¿en qué quedamos? ¿Limpio o sucio?

Y por si todo esto fuera poco, en el mercado de la cosmética, en Europa, aparecen productos de maquillaje específicos para recrear el famoso "entre-cejo" con el fin de conseguir la uniceja. Esto ya es demasiado, ¿no creen? La cosmética, la cirugía, la moda, en suma, siempre ha tenido como fin embellecer a la mujer. Pero entre estas tres locuras y la de afeitarse la cara para quitar imperfecciones del cutis, tema sobre el que escribía hace unos meses en un diario de papel de tirada nacional, es el colmo de los colmos y una de las mayores memeces que ha parido la industria de la moda y la belleza.

Claro, dicen que la moda es un grito de libertad. Gran Verdad. Digo que la libertad es un grito a la moda. También es verdad. Pero yo digo que os estáis volviendo imbéciles, y que a este paso no sacamos de Telecinco MYHYV ni a patadas. Allá ustedes. Yo me voy a leer La Rayuela, no sea que de tanto investigar todo esto también me esté volviendo loca.

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