
El podcast de Juan Dávila se ha convertido en el escenario de uno de los momentos más tensos y virales de la crónica social reciente, protagonizado por un inesperado triángulo mediático: Victoria Federica, su exnovio Jorge Bárcenas y el humorista más irreverente de la actualidad. Lo que pretendía ser una broma telefónica en pleno directo terminó en una sonora "espantada" por parte de la hija de la Infanta Elena.
La escena se produjo durante la grabación del popular formato de Dávila, conocido por poner a sus invitados y al público en situaciones límite. Jorge Bárcenas, quien mantuvo un noviazgo de casi tres años con la sobrina de Felipe VI, accedió a participar en una dinámica que consistía en llamar a un contacto de su agenda. Con el auditorio en silencio y la complicidad del humorista, el DJ marcó el número de Victoria Federica. La sorpresa fue mayúscula cuando la aristócrata respondió al primer tono con un natural "¿Hola?", a lo que Bárcenas replicó con un tímido: "Hola, ¿qué tal? Te echo de menos un poco...". La reacción de la joven fue tan fulminante como elocuente: colgó el teléfono de inmediato al reconocer la voz y el contexto, rechazando incluso una segunda llamada que Dávila intentó realizar entre las risas y el asombro del público presente.
Para entender el impacto del desplante, es necesario remontarse a 2019, cuando Victoria Federica y Jorge Bárcenas iniciaron una relación que rompió los esquemas de discreción de la Casa Real. Durante su tiempo juntos, el DJ fue el artífice de la transformación de "Vic" en una influencer de éxito, introduciéndola en los círculos del ocio nocturno y los eventos de moda. Sin embargo, su ruptura en mayo de 2022 dejó un rastro de frialdad que, a la vista de lo sucedido en el podcast, no ha logrado suavizarse con el tiempo. Bárcenas ha confesado en diversas ocasiones el "agobio" que supuso la presión mediática de ser el yerno de la Infanta Elena, mientras que ella ha optado por un silencio blindado que solo rompe para sus compromisos publicitarios.
La "encerrona" de Dávila cobra especial relevancia al producirse en un momento de plenitud sentimental para la nieta del Rey Emérito. Mientras Bárcenas jugaba con la nostalgia en directo, Victoria Federica se encontraba blindando su nueva relación con Jorge Navalpotro, un joven empresario de 25 años vinculado a la emblemática sala La Riviera en Madrid. La confirmación oficial de este romance ha llegado de la manera más institucional posible dentro de su entorno: un viaje a Abu Dabi para presentar a su nuevo novio ante don Juan Carlos I con motivo de su 88 cumpleaños. Las imágenes de la pareja paseando por los Emiratos Árabes junto a las infantas y sus primos demuestran que Navalpotro ya está plenamente integrado en el núcleo familiar, lo que explica la nula tolerancia de Victoria hacia cualquier broma o acercamiento público de su pasado.
El contraste entre la seriedad con la que Victoria Federica gestiona su vida privada actual y la ligereza con la que su exnovio se prestó al juego de Juan Dávila evidencia la brecha insalvable entre ambos mundos. Mientras el DJ busca su lugar en el entretenimiento digital, la hija de Jaime de Marichalar parece decidida a dejar atrás cualquier sombra de sus relaciones anteriores para consolidar su perfil como el miembro más mediático, pero también más selectivo, de la familia del Rey. El corte de comunicación en pleno podcast no fue solo un gesto de mala educación o timidez; fue el portazo definitivo de una mujer que ya ha pasado página y que no está dispuesta a que su nombre sea el remate de ningún chiste.

