
Si pensábamos que "Todo lo vivido" las memorias de Iñaki Urdangarín publicadas ayer por Grijalbo eran una operación de blanqueamiento de su persona, estábamos muy equivocados. Un libro donde no hay imágenes y donde deja en un pedestal a su esposa, la infanta Cristina. De ella dice que "le pareció una persona muy bondadosa. Cercana. Alguien, que a pesar del entorno en el que vivía, buscaba tener una vida lo más normal". "Interesante, culta, inteligente. Con auténtica elegancia interior". Se la presentó a sus padres a los dos meses.
También que las cosas con la Casa Real no eran tan idílicas como parecían desde fuera. En aquel entorno, primero iba la institución, después las personas. Antes de abordar el Caso Noos, por el que pasa como si no hubiera roto un plato, reconoce que su preparación no era la adecuada. Respecto a su juicio, "El juez, el fiscal y algunos medios formaron una liga antimonárquica cuyo principal objetivo era yo".
No hay ninguna referencia a Carmen Camí, su ex, o a la mujer que le llamaba "ojos azules" y con la que no podía quedar por culpa de "el marcaje". Aunque, tal y cómo ha comentado el director de Es la Mañana de Federico, en el libro "sigue sin decirnos dónde está el dinero?".
¿Contra quién dispara Carlo Constanzia? Ayer, solo unas horas de que su prima Laura Matamoros aireara en televisión los problemas familiares, él usó esta red social para dictar sentencia: "Hablas de mí porque si hablaras de tí a nadie le interesaría", escribió. Todos pensamos que le estaba devolviendo el golpe a su prima, con la que lleva meses sin hablarse. Sin embargo ha intervenido Javi Hoyos en la polémica para aclararla. Al parecer Carlo va contra algunos periodistas que están sacándole los colores, a él y a su pareja, Alejandra Rubio.
Durante la última jornada del juicio Marius Borg, declaró que consumía mucha cocaína, y ha explicado que en su época de excesos Haakon le aconsejó que se marchara de Oslo. Se fueron juntos a las islas Lofoten para hacer surf. Ambos acudieron a una discoteca pero, según ha contado el hijo de Mette-Marit, su padrastro regresó a su hotel por la noche mientras el chico se quedaba en el local. Después, acudió a una fiesta y uno de los testigos ha afirmado que Marius Borg le dijo que su heredero le había dado una tarjeta de crédito. Desde allí contactó con algunas de sus víctimas.
