
Achraf Hakimi, jugador del París Saint-Germain (PSG) y la Selección de Marruecos, será juzgado por el cargo de violación tras la denuncia presentada en febrero de 2023 por una joven, según ha decidido la jueza instructora.
Él mismo dio a conocer la noticia a través de X, donde mostró su disconformidad: "Hoy en día una acusación de violación basta para justificar un juicio, aun cuando la he impugnado y todo demuestra que es falsa. Es tan injusto para los inocentes como para las víctimas sinceras". El canterano del Real Madrid añadió que espera "con calma este juicio que permitirá que la verdad salga a la luz públicamente".
Aujourd’hui une accusation de viol suffit à justifier un procès alors même que je la conteste et que tout démontre qu’elle est fausse. C’est aussi injuste pour les innocents que pour les victimes sincères. J’attends avec calme ce procès qui permettra que la vérité éclate…
— Achraf Hakimi (@AchrafHakimi) February 24, 2026
Los hechos se habrían producido hace tres años, cuando el futbolista, entonces casado con Hiba Abouk, se encontraba solo en su casa y habría invitado a una joven mujer pagándole un Uber. Así lo desveló el diario Le Parisien, añadiendo que, siempre según la versión de la joven, una vez que se encontraba en el domicilio del marroquí, éste la besó, le levantó la vestimenta y se produjo una penetración a pesar de su negativa. Ella habría acudido a la casa del futbolista, situada en Boulogne-Billancourt, y, tras conseguir escapar de su supuesto agresor, habría llamado a una amiga para que le recogiera en coche.
La ruptura entre el futbolista y su mujer se conoció un mes después, aunque según desveló ella, llevaban meses separados: "Después de tomar la decisión de separarnos legalmente y dejar de convivir, a la espera de los trámites de divorcio, quién iba a imaginar que además de enfrentarme al consabido dolor que acarrea una separación, y aceptar el duelo que conlleva el fracaso de un proyecto familiar al que me había entregado en cuerpo y alma, tendría que enfrentarme a esta ignominia", escribió en un comunicado.
A pesar de todo, con el paso del tiempo ha habido un acercamiento entre los dos por el bien de sus hijos en común, Naím y Amín. Para ella, el divorcio fue la solución más adecuada para el bienestar de los niños, para que "no les perjudicara ni lo más mínimo nada de lo que estaba pasando". La actriz reconoció que lo ha pasado "muy mal" porque tomar la decisión de separarse fue "muy difícil". "Son cosas que pasaron que conocéis muy bien. Una cosa que no queríamos que se hiciera mediática y fue mediática (la supuesta agresión sexual), con niños de por medio...".
La pareja se casó en 2020 en régimen de bienes gananciales, por lo que deberían repartirse lo acumulado durante su matrimonio, incluidos bienes y propiedades. Las negociaciones entre sus abogados se llevaron a cabo en París y hasta donde se conocía, se encontraban en un punto muerto, pero su reciente encuentro dejaría claro que su relación ha mejorado con el tiempo por sus hijos.


