
En un nuevo giro dentro del complejo entramado judicial que rodea al exdiputado de Sumar, Íñigo Errejón, la actriz y presentadora Elisa Mouliaá ha vuelto a situarse en el foco mediático tras realizar unas nuevas declaraciones sobre la reciente denuncia por violación interpuesta contra el político. Mouliaá, quien fue la primera mujer en denunciar formalmente a Errejón en octubre de 2024, ha asegurado públicamente conocer a la segunda denunciante, cuya identidad permanece bajo estricta confidencialidad por orden judicial.
Apenas veinticuatro horas después de que trascendiera la apertura de una nueva causa contra Errejón por una presunta agresión sexual con penetración, ocurrida presuntamente en 2021, Elisa Mouliaá ha intervenido para validar el testimonio de la nueva víctima. Según ella misma ha declarado en más de una ocasión, ha mantenido contacto con varias mujeres que afirman haber vivido episodios similares con el exdirigente político.
"Sí, conozco a la denunciante. Y se abrió a mí el día 17 de febrero. Estoy muy agradecida con que haya tenido la valentía y el coraje de dar el paso. Ella se tiene que personar en el juzgado y declarar y contar todos los detalles", ha afirmado Mouliaá en una reciente intervención ante los medios, subrayando que el patrón de comportamiento descrito por la nueva denunciante coincide con lo que ella misma experimentó. La actriz ha destacado que esta nueva denuncia no es un hecho aislado, sino que forma parte de una realidad que afecta a múltiples mujeres: "Son más de 10 víctimas las que se han puesto en contacto conmigo. Yo ya he hecho bastante dando la cara y diciendo que todo era cierto, pero la verdad tiene que continuar caminando sola".
Preguntada si esta nueva denunciante era la pareja oficial con la que el expolítico mantenía una relación mientras se produjo la supuesta agresión, lo ha negado rotundamente y subrayó que ella solo tuvo una cita con él. "Ha sido su modus operandi siempre tener una pareja de cara a la galería y luego tener ochocientas mil amantes a las que maltrataba, humillaba y despreciaba, utilizando técnicas de psicopatía".
La nueva querella, que investiga hechos de mayor gravedad que los inicialmente imputados en la causa de Mouliaá, sitúa a Errejón ante un escenario legal mucho más severo. La mujer asegura que Errejón la penetró vaginalmente sin su consentimiento en varias ocasiones, primero con los dedos y después en una relación sexual completa y también que el entonces diputado llegó a decirle que "si gritas, será peor y si te resistes, será peor".
La estrategia de Errejón contra Mouliaá
Durante este tiempo, el exdiputado y su equipo legal han mantenido una estrategia de defensa basada en el ataque a la credibilidad del testimonio de la actriz. En recursos presentados ante el juzgado de instrucción, la defensa de Errejón calificó la denuncia de Mouliaá como "falsa" y acusó a la intérprete de actuar con "mala fe" para dilatar el proceso.
Ante estas acusaciones, Mouliaá responde con firmeza: "Decir que es una denuncia falsa me parece lamentable. Tengo la conciencia tranquila y he aportado pruebas contundentes de que no hubo consentimiento. El juez ya le ha mandado al banquillo pudiendo haber archivado, porque las pruebas están ahí".
El proceso ha pasado factura a la salud de la actriz, quien reconoció haber sufrido estrés postraumático y haber tenido que recurrir a medicación antidepresiva a raíz de los hechos denunciados. En un momento de flaqueza a principios de febrero de 2026, Mouliaá llegó a plantearse la retirada de su acusación particular por razones de salud mental, alegando que "nadie debería cargar sola con algo así": "Di gracias a Dios, cuando me enteré de la noticia. Me alegro de haber continuado y voy a ir hasta el final porque lo que ha hecho la Fiscalía no tiene nombre. Se han saltado el consentimiento", ha añadido sobre su voluntad de continuar con el proceso judicial.
La aparición de esta segunda denunciante, a quien Mouliaá afirma conocer y apoyar, refuerza la posición de las presuntas víctimas en un caso que ha sacudido los cimientos de la política española y que ahora entra en una fase de instrucción crítica con dos frentes judiciales abiertos de forma simultánea.

