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Carlos Pérez Gimeno

El mal aspecto de Iñaki Urdangarin no pasa desapercibido

Me comentan que hace unos días se le pudo ver en un club social en Vitoria, localidad donde vive, tanto él como parte de su familia.

Iñaki Urdangarín. | La 2 Cat

Iñaki Urdangarin, desde que cumplió condena y se separó de la Infanta Cristina, ha intentado pasar desapercibido y hacer una vida en Vitoria de lo más normal junto a su novia Ainhoa Armentia, aunque hay veces que es inevitable.

Me comentan que hace unos días se le pudo ver en El Estadio —así es como se llama—, un club social en la localidad donde reside con parte de su familia, y en el que su hermano Mikel fue directivo. Estaba acompañado por su madre, sus dos hijos pequeños, así como por sus hermanos y sobrinos. La gran ausente: su novia.

Fue a la hora del almuerzo; estaban sentados en una mesa, como cualquier familia. El comentario de los que allí coincidieron fue el mismo: su mal aspecto, tan desaliñado y dejado, y la huella que le han dejado todos los acontecimientos vividos, los cuales, sin duda, le han pasado factura, reflejándose en lo envejecido que está. Una vez terminada la comida, se levantaron y el exduque fue quien llevó a su madre del brazo, pendiente de ella, dada su avanzada edad; parece que tiene algún problema de movilidad.

Es muy frecuente verlos por la calle, porque Vitoria es una ciudad muy pequeña y tranquila. Al deportista se le suele ver montado en su bicicleta; así se mantiene haciendo deporte, que ha sido su pasión, al menos así lo cuenta en su reciente libro de memorias.

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