
El Festival de Málaga continúa su exitoso curso y la alfombra roja de la ciudad andaluza sigue recibiendo a algunas de las actrices más conocidas y respetadas de nuestro país. En esta ocasión, los focos y la atención mediática se centraron en la incombustible Victoria Vera. La veterana intérprete se convirtió en la absoluta protagonista de la velada al ser galardonada con la prestigiosa Biznaga Ciudad del Paraíso, un reconocimiento a toda su extensa trayectoria en el séptimo arte.
Visiblemente emocionada y siempre muy sincera ante los medios de comunicación, la mítica actriz, conocida por sus inolvidables papeles en producciones como Mi querido señor juez o Acosada, reconoció que este homenaje le llega en un instante vital muy especial. "En un momento estupendo, yo creo siempre. Un premio llega siempre en un momento estupendo (...) Cuando más lo necesitas, quizás", confesó a los periodistas congregados, demostrando la humildad y el agradecimiento que caracterizan a las grandes figuras de la gran pantalla.

Consciente de lo mucho que ha cambiado el panorama cinematográfico de nuestro país con el paso de las décadas, la galardonada quiso destacar el papel de la mujer y cómo su presencia ha ido evolucionando paulatinamente dentro de la industria. Según explicó, las profesionales han logrado ocupar puestos de gran trascendencia que antes resultaban prácticamente inalcanzables. "Ha habido una revolución importante, en el sentido de que las mujeres estaban prácticamente olvidadas de lo que era la infraestructura y el cine", reflexionó Vera. A esto añadió con optimismo que "ahora ya están ahí, ya dirigen, ya llevan cámaras... eso es muy importante" para el futuro de la creación audiovisual.
A pesar de este talante integrador y progresivo respecto a los avances técnicos y sociales en el cine, la actriz se mostró mucho más reticente a entender y apoyar el papel que desempeñan las llamadas creadoras de contenido en la actualidad. Al ser preguntada por la influencia de estas figuras en el mundo de la interpretación y su difusión, fue tajante. "No, yo, influencers, yo creo que eran las actrices de los años 30 y 40, que eran las que las mujeres imitaban los peinados y los trajes, y leían, leían", sentenció con contundencia, marcando una clara distancia con la superficialidad de las nuevas plataformas.
En este sentido, la anécdota de la jornada llegó cuando aprovechó la ocasión para dedicarle unas palabras a una de las figuras más populares de internet en España, tras unas polémicas declaraciones de esta última sobre su falta de hábito de lectura. "¿Quién es María Pombo? ¿Pombo? No sé. ¿A la que lee? Ah, Dios mío. Qué tristeza", ironizó la veterana intérprete. Con esta dura réplica, dejó claro que, para ella, el verdadero arte y la influencia social requieren de un poso cultural que, a su juicio, parece faltar en las nuevas generaciones de ídolos digitales.

