
Rosa Benito llegó al plató de ¡De Viernes! con la intención clara de no dejar pasar ni una más. Con la mirada fija en cámara, la colaboradora arrancó con una declaración de intenciones que marcó el tono de la noche: "He estado callada por respeto, pero el silencio tiene un límite y el mío se ha acabado". Benito fue especialmente dura al referirse a la imagen que Rocío Carrasco ha proyectado de los Mohedano, sentenciando con contundencia: "Nosotros no hemos vivido de Rocío Jurado, nosotros hemos vivido con ella y por ella habríamos dado la vida", desmoronando así la narrativa de la "familia alimaña".
El punto de mayor fricción llegó cuando Rosa abordó el papel de Rocío Carrasco como madre y su relación con sus hijos, un tema que hizo saltar las chispas en el plató. "Una madre no le hace eso a sus hijos; las madres estamos para proteger, no para señalar públicamente a lo que más queremos", afirmó con dureza, aludiendo al daño mediático sufrido por Rocío y David Flores. Para Rosa, el comportamiento de su sobrina durante estos años ha sido imperdonable, llegando a decir que "el dolor que ha causado a esta familia es algo que no tiene vuelta atrás", dejando claro que la reconciliación es hoy una utopía.
Finalmente, Rosa Benito quiso poner los puntos sobre las íes respecto a los supuestos manuscritos y secretos familiares que su sobrina ha aireado. "Ella dice su verdad, pero su verdad no es la realidad de lo que vivimos los que estábamos allí", puntualizó con firmeza. La entrevista cerró con un mensaje directo que resonó en toda la audiencia: "Has intentado hundirnos para brillar tú, pero el tiempo pone a cada uno en su sitio y el tuyo no es la superioridad moral". Con esta intervención, la colaboradora no solo regresó a la televisión, sino que reclamó su lugar en la historia familiar frente a años de reproches.
Sobre esta sincera entrevista han hablado este lunes en la Crónica Rosa de Es la Mañana de Federico, presentada por Federico Jiménez Losantos e Isabel González y que ha contado con la participación de Carlos Pérez Gimeno y Beatriz Cortázar.
"Rosa Benito puso una serie de cosas encima de la mesa que de vez en cuando hay que recordar", ha puesto de manifiesto Isabel González sobre la entrevista de Rosa, donde recordó lo que sufrió Rocío Jurado en vida: "Rocío Carrasco se va de casa antes de cumplir la mayoría de edad para irse con Antonio David a Argentona. De rodillas le imploró a su hija que no se fuera de casa".
"En La Moraleja, en la puerta de su casa, donde estábamos varias periodistas, la acerqué a su casa y en ese momento que se baja del coche, nos tiramos 40 minutos contándonos lo que estaba viviendo con su hija Rocío. No se me olvidarán sus lágrimas contándonos que no podía más. Estaba desesperada porque era su única hija. Todo lo que había hecho era para su hija, por eso no me hace falta que nadie me cuente la historia. Rocío sufrió mucho con su hija. Era el momento de que la familia pudiera explicarse bien después de escuchar tantas cosas por parte de Rocío Carrasco", contó Beatriz Cortázar, testigo del sufrimiento de la cantante.

