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Muere a los 83 años el mago Juan Tamariz, leyenda del ilusionismo y la cartomagia

El legendario ilusionista madrileño, pionero de la televisión, fallece dejando un legado imborrable en la cultura.

Juan Tamariz. | Gtres

El mundo del ilusionismo y la cultura española despiden a Juan Tamariz, uno de los magos más célebres de la historia y una figura fundamental en la teorización del arte de la magia, quien ha fallecido este martes a los 83 años en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. La noticia fue confirmada por su hija Ana a través de una emotiva publicación en Instagram. Ella misma ha continuado la tradición familiar al frente de La Gran Escuela de Magia Ana Tamariz, perpetuando una pasión compartida que transformó el panorama del entretenimiento en España y en el resto del mundo.

Nacido en Madrid en 1942 como Juan Manuel Tamariz-Martel Negrón, su amor por el ilusionismo despertó a una edad muy temprana, fascinado por los espectáculos circenses y de variedades. Aunque cursó estudios de Derecho y llegó a ingresar en la Escuela Oficial de Cine para explorar la dirección y el guion, su vocación definitiva se consolidó entre naipes, chisteras y aparatos de ingenio. En los años sesenta y setenta comenzó a destacar en las mentes más exigentes del gremio al fusionar una destreza técnica prodigiosa con una comicidad genuina, caracterizada por su desenfado, su violín imaginario, su risa estentórea y su peculiar fraseología ("¡Chialalá!"). Su estilo único rompía con la frialdad de la magia tradicional para convertir cada truco en una fiesta participativa donde la risa y el asombro caminaban de la mano.

A lo largo de más de cinco décadas de carrera, Tamariz no solo conquistó a millones de espectadores mediante apariciones legendarias en programas de televisión como Un, Dos, Tres... Responda Otra Vez o Buenas Noches, sino que también revolucionó la cartomagia internacional. Cofundador de la Escuela Mágica de Madrid y ganador del Primer Premio Mundial de Cartomagia en el Congreso de la Federación Internacional de Sociedades Mágicas (FISM) de París en 1973, su prestigio traspasó fronteras, actuando en los escenarios más distinguidos de Las Vegas, Chicago, Tokio, Londres y París.

Además de su vertiente escénica, su aportación intelectual resulta incalculable: autor de obras de referencia imprescindible como La Vía Mágica o El Estilo Mágico, desarrolló conceptos analíticos y teóricos revolucionarios sobre la psicología del espectador y la percepción del misterio. Distinguido con reconocimientos de la talla de la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Nacional de Magia, su genio indiscutible deja una huella indeleble en varias generaciones de magos de todo el planeta que hoy le recuerdan con inmensa admiración.

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