
Marcos Llorente muestra su actitud crítica respecto a determinados asuntos en las redes sociales y el de las fumigaciones es un tema recurrente. El internacional español volvió a publicar hace unos días su pensamiento sobre la existencia de los ‘chemtrails’, cómo las estelas que dejan los aviones realmente son fumigaciones que provocan cambios en el clima, la naturaleza y la población.
El futbolista subió una imagen del cielo sin rastro de nubes a primeras horas del día junto al texto: "Te levantas, miras el tiempo y ves que se nubla en una hora. Acto seguido, miras al cielo azul y te preguntas: ¿cómo puede ser posible eso?" Además, añadió: "El que no quiere ver la verdad, siempre encontrará excusas".
Seguidamente, subió un vídeo a cámara rápida donde se veía la evolución del cielo con el paso de las horas y de los aviones. Esta vez el mensaje fue: "Y ya estaría".
La comida en los hospitales
A principio de año, el futbolista del Atlético de Madrid habló sobre otros temas de salud y compartió una imagen de Txantón Martínez, especialista en ginecología y obstetricia, de un desayuno en el hospital en la que se pueden ver unos dulces, mermelada, margarina y un zumo: "Llevo años viendo estas fotos en silencio, pero en este 2026, como dice un gran amigo, se acabó la tibieza. Si existe la más mínima posibilidad de ayudar, voy a hacerlo". "Desayuno típico de un hospital..." escribió Marcos Llorente.
A continuación, subió una reflexión sobre la situación: "Que en un hospital se sirva este tipo de comida no es un error. Es un síntoma roto. Esto ya se sabe. Se sabe que esta comida no es saludable. Se sabe que la nutrición es clave para la recuperación, igual que la luz, el descanso y el entorno. Y aun así, se mira hacia otro lado".
"Azúcar, ultraprocesados, grasas industriales y "desayunos" que disparan la inflamación... justo en el lugar donde el cuerpo debería repararse, justo donde las personas acuden a curarse", siguió opinando.
Por último, quiso liberar de la culpa a algunas personas: "Esto no es comida para sanar. Es comida para mantener el sistema enfermo funcionando. Y no, no es culpa de los profesionales que están en primera línea. Es culpa de un modelo que confunde alimentar con rellenar, que confunde seguir protocolos con cuidar la vida. Dicho esto, la nutrición es solo un mal menor. Los hay mucho más grandes".


