
La casa de Guadalix de la Sierra ha vuelto a ser testigo de un momento de máxima tensión televisiva que ha culminado con la salida precipitada de una de sus grandes apuestas. Carmen Borrego ha abandonado definitivamente Gran Hermano Dúo 4 tras solo 19 días de concurso, protagonizando una de las despedidas más amargas y caóticas que se recuerdan en la historia reciente de los realities de Mediaset.
Lo que debía ser una noche de alivio para la colaboradora se convirtió en el detonante final de su crisis emocional. Durante la gala del pasado martes 27 de enero, la audiencia decidió salvarla de la doble expulsión programada para el jueves. Sin embargo, lejos de celebrar el respaldo del público, Borrego reaccionó con una mezcla de desesperación e ira. "No me pongo contenta, por nada ni por nadie", espetó a sus compañeros, evidenciando un agotamiento psicológico que ya no tenía vuelta atrás.
El contexto de este abandono se ha cocinado a fuego lento entre reproches por la convivencia y un sentimiento de asfixia personal. La hermana de Terelu Campos justificó su decisión alegando que la situación dentro de la casa era "insufrible" y que los constantes conflictos por cuestiones domésticas, como los turnos de la ducha, habían quebrado su resistencia. Especialmente doloroso para ella fue un polémico comentario de Gloria (hermana de Manuel González), quien supuestamente se refirió al grupo de las concursantes más veteranas con términos despectivos sobre su higiene personal, lo que Borrego interpretó como una falta de respeto intolerable.
La salida no estuvo exenta de drama familiar y profesional. En un intento desesperado por retenerla, el programa facilitó una conexión en directo con su hermana Terelu Campos y su hijo José María, quienes desde el plató le imploraron que no se rindiera y que no diera "la razón a sus detractores". Pero las palabras de su familia solo sirvieron para encender más el ánimo de Carmen, quien terminó a gritos en el confesionario: "¡Que me voy, que me estoy volviendo loca! ¡No voy a salir loca de aquí!", repetía fuera de sí antes de exigir que se le abriera la puerta de inmediato.
Con esta decisión, la menor de las Campos suma un nuevo abandono a su historial en concursos de telerrealidad, tras su salida de Supervivientes por motivos de salud mental en la edición anterior. La organización del programa confirmó su marcha definitiva pasadas las dos de la madrugada, dejando un vacío importante en la trama del concurso y planteando interrogantes sobre las posibles penalizaciones contractuales a las que se enfrenta por su renuncia voluntaria.


