
El taller de Decomasters vivió anoche su jornada más amarga. En una decisión sin precedentes que ha dejado a la audiencia y a los propios concursantes en estado de shock, el jurado dictaminó la salida simultánea de dos de los pesos pesados de la edición: Colate Vallejo-Nágera y Samantha Vallejo-Nágera. Lo que comenzó como una rivalidad fraternal cargada de humor terminó en una despedida teñida de melancolía y un profundo sentido de injusticia técnica.
La entrega de este martes se trasladó a un antiguo palacete en las afueras de Madrid. El reto parecía sencillo sobre el papel: rehabilitar un salón de época respetando la esencia del siglo XIX pero aportando un toque de vanguardia. Sin embargo, la falta de coordinación y una serie de decisiones estéticas cuestionables llevaron al equipo liderado por los hermanos al desastre.
El jurado fue implacable desde el primer minuto. La crítica se centró en la elección de textiles y la disposición del mobiliario, que calificaron de "caótica y carente de alma".
Colate, visiblemente emocionado, fue el primero en tomar la palabra para defender no solo su trabajo, sino el vínculo con su hermana durante la competición. "Entramos aquí sabiendo que el diseño es subjetivo, pero lo que hemos hecho hoy tenía un sentido emocional que el jurado no ha querido ver. Irme de la mano de Samantha es lo más agridulce que me ha pasado en la televisión; es un fracaso profesional, pero un éxito personal", declaró Colate ante las cámaras. Por su parte, Samantha, conocida por su perfeccionismo y su carácter fuerte, no pudo ocultar su decepción por la forma en que se ejecutó la expulsión. A pesar de la derrota, mantuvo la elegancia que la caracteriza.
"A veces el diseño te da la espalda y hoy nos ha pasado factura la ambición. Me duele irme, y me duele que nos vayamos los dos a la vez porque sentíamos que aún teníamos mucho color que aportar a estas paredes. Pero si tengo que salir, no hay mejor compañía que la de mi hermano", afirmó Samantha con los ojos empañados.
El veredicto del jurado
La decisión no fue fácil. Los jueces subrayaron que, aunque ambos han aportado momentos televisivos inolvidables y una estética muy personal, el nivel de la competición ha alcanzado un punto donde los errores de medición y la "falta de coherencia cromática" ya no son perdonables. "No evaluamos apellidos ni trayectorias, evaluamos el espacio que tenemos delante. Y el espacio de hoy era, lamentablemente, fallido", sentenció uno de los miembros del tribunal antes de pedirles que abandonaran sus herramientas.
La salida de los Vallejo-Nágera supone un punto de inflexión para Decomasters. Con su marcha, el programa pierde no solo a dos de sus figuras más carismáticas, sino también el eje narrativo de la "guerra de hermanos" que había cautivado a los espectadores desde el estreno.
Críticas en redes sociales
Las redes sociales no tardaron en reaccionar, convirtiendo el hashtag del programa en tendencia nacional, con una división de opiniones entre quienes pedían una repesca inmediata y quienes consideraban que la expulsión era necesaria para mantener el rigor del concurso. A pesar de la emotividad mostrada en pantalla, el veredicto del público en las plataformas digitales fue mucho más severo. Bajo el hashtag del programa, miles de usuarios expresaron su hartazgo por lo que calificaron como una "actitud soberbia" y una falta de respeto hacia los concursantes anónimos que se toman la competición con mayor rigor técnico.
Uno de los puntos que más encendió los ánimos en X (antes Twitter) y TikTok fue la aparente ligereza con la que Samantha y Colate se tomaron los errores estructurales de su proyecto. Mientras el jurado señalaba fallos graves, la actitud de los hermanos fue percibida por muchos como defensiva y condescendiente. "Lo de Samantha hoy ha sido vergonzoso. No acepta una crítica. Se cree que por ser quién es el diseño se hace solo. La expulsión es lo más justo que ha pasado en esta temporada", señaló una usuaria en Twitter. "Colate habla de 'sentido emocional' para justificar que no sabía ni usar un nivel láser. Es un concurso de diseño, no un reality de convivencia familiar. Ya era hora de que se fueran", comentó otra, llenando las redes sociales de críticas hacia la actitud de la pareja expulsada.

