
El dátil es tan nutritivo que árabes, griegos, hebreos y egipcios llamaban el "árbol de la vida" a la palmera que lo produce ya que se podía sobrevivir viajando por el desierto simplemente con un puñado de ellos. En la orilla sur del Mediterráneo, desde Marruecos hasta Egipto, su consumo es muy habitual y lo comen a diario, ya sea en postres o para acompañar el té, pero en España, su consumo es bastante residual. El dátil es un fruto exótico obtenido de las palmeras datileras Phoenix que destaca por su sabor dulce, su textura y su gran valor nutricional. Por norma general, estas pequeñas frutas son utilizadas en la elaboración de postres y repostería, pero en los últimos años han dado el salto a los platos salados, desayunos, meriendas y snacks.
No obstante, el dátil no es una fruta desecada a pesar de tener una consistencia y un aspecto parecido. Este fruto no se deja secar después de su recolección, sino que se seca al sol en el mismo árbol y después se recolecta. Entre los más comercializados se encuentra el dátil tunecino Deglet Noor, "dátil de la luz", de piel lisa y brillante, considerado el mejor de todos; y el dátil Medjool, de piel arrugada y textura parecida a la de un caramelo toffee.
En cuanto a sus beneficios, el dátil es un alimento con un gran potencial por explotar por su contenido en hierro, potasio, calcio, magnesio y fibra. Probablemente se pueda pensar que el único inconveniente es que engorda por su contenido en azúcares, pero no es así. En realidad, son un gran concentrado de vitalidad por lo que comer dos dátiles al día es ideal para combatir el cansancio y la astenia otoñal.
Tipos de dátiles
- Deglet Noor: Es la variedad que se encuentra con mayor facilidad en el mercado. Su piel es ligeramente arrugada y brillante. Es semiseco debido a su tierna textura, aunque su carne es más firme que en otras variedades. Se conserva bien sin refrigeración y se puede utilizar en platos salados o dulces.
- Medjoul: Este dátil estaba considerado como el más delicioso y se cultivaba para obsequiar a los jeques árabes. Su tamaño es de casi 5 cm y al saborearlo se percibe un punto de caramelo y unos matices tostados. La carne es húmeda y tierna, por lo que es perfecta para obtener una pasta que sustituya a los edulcorantes.
- Khadrawi: El fruto es más pequeño que los anteriores y su forma es redondeada. La alta humedad que tiene hace que su textura sea muy jugosa. Su sabor recuerda a la miel y su carne es dulce y blanda. Al madurar, su piel es oscura y su textura se torna seca y quebradiza.
- Halawi: También es de calibre pequeño, aunque de forma alargada, y su piel es delicada y suave. Cuando está maduro, su sabor es dulce y recuerda a los caramelos de mantequilla. Aunque no es fácil de encontrar en el mercado, es uno de los más recomendados para comer al natural por su textura cremosa y ligera.
- Barha: Se consume cuando está fresco, antes de la maduración. Es de los más complicados de encontrar lejos de los lugares donde se cultiva. Su piel es firme y la textura es crujiente. De color amarillo pálido, se torna jugoso al madurar y su sabor recuerda al coco y la canela, aunque no es muy dulce.
- Mozafati: Esta variedad es exclusiva de Irán. Allí se conoce como dátil de Bam, en honor a la región de la ciudad en la que se cultiva. Su forma es redondeada y chata, no muy grande, y el color de su piel es brillante y muy oscuro, casi negro.
- Zahidi: Si se busca un dátil que no sea muy dulce ni muy intenso, este es. Su tamaño es pequeño, el sabor puede recordar a los albaricoques u orejones y tiene aromas de frutos secos con toques de cacahuete. La carne de este dátil es firme y su textura no es muy jugosa.
Qué aportan los dátiles
- Calorías: Por cada 100 gramos de dátiles, se obtienen aproximadamente 282 calorías. Estas calorías provienen principalmente de carbohidratos, lo que los convierte en una excelente fuente de energía, por eso aportan tanta vitalidad.
- Nutrientes Esenciales: Los dátiles son ricos en nutrientes esenciales, incluyendo vitaminas y minerales. Son una excelente fuente de potasio, un mineral importante para la función muscular y la regulación de la presión arterial. Además, contienen magnesio, hierro, vitamina B6 y fibra dietética, lo que los convierte en un alimento que promueve la salud en general.
- Hierro: Los dátiles son una de las fuentes vegetales más ricas en hierro, proporcionando alrededor de 0,9 mg de hierro por cada 100 gramos. Este mineral es esencial para la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno en el cuerpo, siendo especialmente importante para las personas que siguen dietas vegetarianas o veganas. No hay que olvidar que la falta de hierro provoca cansancio.
- Fibra: Los dátiles contienen aproximadamente 6,7 gramos de fibra por cada 100 gramos. Esta fibra dietética es fundamental para prevenir el estreñimiento.
- Vitaminas: Además de ser una buena fuente de hierro, los dátiles contienen vitaminas del grupo B, como la vitamina B6. Esta vitamina es esencial para el metabolismo, el funcionamiento del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos.
- Minerales: Los dátiles son ricos en minerales como el potasio, el magnesio y el fósforo. El potasio es crucial para el equilibrio de electrolitos y unos niveles adecuados de presión arterial, mientras que el magnesio y el fósforo son esenciales para la salud cardiovascular y ósea.
¿Los dátiles engordan?
Los dátiles son una fuente natural de azúcares, principalmente glucosa, fructosa y sacarosa, lo que les proporciona su característico sabor dulce. La cantidad de azúcar en los dátiles varía según la variedad y el grado de madurez, pero de promedio contienen alrededor de 63-66 gramos de azúcar por cada 100 gramos de dátiles. Aunque esta cantidad puede parecer alta, combinado con otros nutrientes que contienen los dátiles hace que no engorden si se comen con moderación.
Los dátiles también son ricos en fibra dietética, lo que ayuda a ralentizar la absorción de los azúcares en el cuerpo. Esta fibra contribuye a mantener los niveles de azúcar en sangre estables, evitando picos de insulina y reduciendo la probabilidad de almacenar grasa. La fibra también promueve la saciedad, lo que puede ayudar a controlar el apetito y, en consecuencia, el peso. Además, aunque los dátiles son dulces, tienen un índice glucémico moderado, lo que significa que liberan azúcar en el torrente sanguíneo de manera gradual y no provocan un aumento rápido de los niveles de glucosa. Esto es beneficioso para evitar picos de azúcar en sangre y la consiguiente acumulación de grasa.
Los dátiles son ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes. Al consumirlos, se obtienen muchos nutrientes además de azúcares, cosa que no ocurre con los azúcares simples que no aportan más que calorías vacías. Comer dátiles ayuda a reducir la ingesta de azúcares refinados y alimentos procesados que sí engordan. Debido a su contenido de fibra y azúcares naturales, los dátiles pueden son muy saciantes. Un par de dátiles llenan y dan energía sin consumir demasiadas calorías.
Beneficios para la salud de comer dátiles
- Fuente de energía natural: Gracias a su alto contenido de carbohidratos y calorías, los dátiles son una fuente de energía rápida. No hay que olvidar que los dátiles son naturalmente dulces debido a su contenido de azúcar natural, como la glucosa, la fructosa y la sacarosa. Esto los convierte en un excelente tentempié para aumentar la energía de forma rápida y sostenida, lo que puede ser beneficioso antes o después de la actividad física.
- Regulan el tránsito intestinal: La fibra presente en los dátiles promueve la regularidad intestinal y previene el estreñimiento. Además, la fibra contribuye a mantener niveles de azúcar en sangre estables.
- Mejora el sistema inmunológico: Los dátiles contienen vitamina B6, que es crucial para el funcionamiento del sistema inmunológico porque ayuda a producción de anticuerpos y células inmunes.
- Fortalece huesos y corazón: Los minerales como el potasio, el magnesio y el fósforo son fundamentales para mantener una presión arterial saludable y para el fortalecimiento de los huesos. Consumir dátiles de forma regular puede ayudar a mantener huesos fuertes y prevenir enfermedades como la osteoporosis.
- Cuidan la salud visual: Los dátiles albergan una gran cantidad de betacarotenos y luteína. Ambos pigmentos protegen los ojos del daño oxidativo y del desarrollo de problemas como las cataratas o la degeneración macular.
- Salud del corazón: El potasio presente en los dátiles es beneficioso para la salud cardiovascular. Ayuda a regular la presión arterial y a reducir el riesgo de enfermedades del corazón. Además, el contenido de fibra puede contribuir a reducir los niveles de colesterol LDL (colesterol malo) en el organismo.
- Regulación de la glucosa: A pesar de su contenido de azúcar natural, los dátiles tienen un índice glucémico moderado y pueden ayudar a regular los niveles de glucosa en sangre. Esto puede ser beneficioso para personas con diabetes cuando se consumen con moderación.
- Aumentan la sensación de saciedad: Los alimentos con fibra proporcionan sensación de plenitud al ralentizar el vaciado gástrico y al necesitar una masticación más prolongada. Esto determina el tiempo que pasa entre una comida y otra, pero también las cantidades que se ingieren en cada una de ellas. Esto significa que los dátiles tienen beneficios para aquellos que deben controlar un poco su ingesta calórica.
Contraindicaciones de los dátiles
- Si se sufre de migraña, no consumirlos en exceso: Los dátiles contienen tiramina, un aminoácido que provoca constricción de los vasos sanguíneos y que puede desencadenar en dolor de cabeza. Por ello, esta sustancia no es recomendable para las personas que son propensas a las migrañas.
- Cuidado con los trastornos estomacales: Si la salud intestinal está perfecta, no hay por qué alarmase. Sin embargo, si se sufre algún trastorno estomacal hay que saber que los dátiles pueden provocar diarreas, gases y acidez.
- Su alto consumo puede producir caries: El dátil está en la lista de alimentos que se consideran más cariogénicos. El azúcar es azúcar, aunque sea natural y provenga de una fruta.
- No apto para personas con síndrome del intestino irritable: Los dátiles poseen carbohidratos de cadena corta que pueden ser difíciles de digerir. Por ello, no son recomendables para personas que sufren el síndrome del intestino irritable, un trastorno que afecta al intestino grueso.

