
El próximo 28 de febrero, el cielo ofrecerá una configuración poco habitual: seis planetas serán visibles de forma simultánea en lo que se conoce como desfile planetario. Mercurio, Venus, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno podrán observarse desde la Tierra formando un arco sobre el horizonte, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan y se espere al momento adecuado tras la puesta de sol.
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) precisa que el mejor momento para contemplar esta disposición será aproximadamente una hora después del atardecer, cuando el cielo esté lo suficientemente oscuro para distinguir los planetas más lejanos.
Qué es un desfile planetario
Cuando se habla de alineación o desfile planetario no se describe una disposición en línea recta en el espacio. Se trata de un efecto visual observable desde la Tierra. Los planetas del sistema solar orbitan alrededor del Sol en un plano similar. Por ello, cuando se mira hacia esa franja del cielo —la eclíptica, el recorrido aparente del Sol— se perciben distribuidos de forma secuencial.
Desde la perspectiva terrestre, los planetas parecen situarse a lo largo de un mismo arco luminoso. Sin embargo, en el espacio mantienen sus respectivas distancias y posiciones orbitales.
Un fenómeno similar se produjo el 28 de febrero de 2025, cuando también se observaron varios planetas en la misma franja del cielo. En aquella ocasión se sumó Marte, que este año no formará parte de la configuración visible.
Qué planetas se podrán ver y cómo identificarlos
Si el cielo está despejado y se elige un lugar con poca contaminación lumínica, será posible distinguir varios planetas a simple vista. Venus será el más fácil de reconocer por su intenso brillo. Júpiter también destacará por su luminosidad, mientras que Saturno mostrará un tono amarillento característico.
Mercurio podrá observarse más bajo sobre el horizonte, lo que puede dificultar su identificación. En cambio, para localizar Urano será recomendable utilizar prismáticos, y para Neptuno será necesario un telescopio de mayor potencia, debido a su menor brillo y mayor lejanía.
La visibilidad dependerá en parte de la posición geográfica del observador. En términos generales, algunos de los planetas se situarán hacia el oeste y suroeste tras la puesta de sol, mientras que otros podrán localizarse hacia el este o sureste.
El momento óptimo de observación
La NASA indica que la observación será más favorable una hora después del atardecer, cuando el cielo haya ganado oscuridad suficiente. En ese momento, los seis planetas formarán un arco visible en la bóveda celeste.
Aunque el 28 de febrero será la fecha en la que la configuración alcance su máxima visibilidad conjunta, durante los primeros días de marzo todavía podrá apreciarse parte de esta disposición, dependiendo de la ubicación y de las condiciones atmosféricas.
En noches despejadas es habitual distinguir uno o incluso varios planetas sobre el horizonte. Sin embargo, la coincidencia de seis planetas visibles en la misma franja del cielo es menos frecuente y requiere una combinación concreta de posiciones orbitales.

