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La movilidad primal: adiós a las máquinas para recuperar el diseño original del cuerpo humano

Este método busca restaurar el rango tridimensional y la salud cerebral con posturas naturales que descomprimen la columna y activan el core.

Este método busca restaurar el rango tridimensional y la salud cerebral con posturas naturales que descomprimen la columna y activan el core.
Una mujer practicando Animal Flow o movilidad primal. | Getty Images

En 2026, la gran tendencia del fitness no pasa por máquinas sofisticadas ni rutinas hiperaisladas, sino por recuperar los patrones de movimiento para los que el cuerpo humano fue diseñado. La llamada Movilidad Primal o Primal Movement propone volver a gestos instintivos como gatear, colgarse o realizar sentadillas profundas para revertir la rigidez articular provocada por el sedentarismo.

Vivimos en lo que muchos especialistas denominan un "entorno de ángulos rectos": sillas, mesas, pantallas y suelos planos que limitan el movimiento a planos lineales. El resultado es un cuerpo con hombros adelantados, caderas bloqueadas y una columna que ha perdido capacidad de rotación. Frente a ello, este enfoque busca restaurar la movilidad tridimensional y la coordinación global.

¿En qué consiste?

La movilidad primal combina elementos de yoga, pilates y calistenia, pero con una lógica distinta: el cuerpo trabaja como una unidad integrada. No se trata de aislar músculos, sino de ejecutar patrones ancestrales como:

  • Gateo (Bear Crawl): desplazamientos a cuatro apoyos que activan el core y mejoran la coordinación cruzada.

  • Colgarse (Dead Hang): suspensión pasiva para descomprimir la columna y abrir hombros.

  • Sentadilla profunda (Deep Squat): postura de descanso natural que mejora la movilidad de tobillos y caderas.

  • Rotaciones y transiciones: movimientos fluidos que integran varias articulaciones a la vez.

Dentro de esta corriente, el concepto de Animal Flow se ha popularizado por sus secuencias inspiradas en posturas animales como la "Bestia" o el "Cangrejo", que combinan fuerza, control y movilidad.

Beneficios articulares y neurológicos

El objetivo principal es devolver a las articulaciones su rango completo de uso. Al moverse en múltiples planos, se estimula la lubricación natural mediante el líquido sinovial, se fortalecen tejidos conectivos y se previenen lesiones.

Además, estos movimientos complejos exigen coordinación y equilibrio, lo que activa nuevas conexiones neuronales. La práctica regular estimula la liberación de factores neurotróficos asociados a la plasticidad cerebral, convirtiendo este entrenamiento en una herramienta de "longevidad funcional": cuerpo ágil y mente activa.

El retorno al suelo

Uno de los pilares del método es volver al suelo. Gatear no es solo cosa de niños: activa patrones neuromotores fundamentales y fortalece el core de manera más global que los abdominales tradicionales. Al cargar peso en muñecas, hombros y caderas en rangos poco habituales, se recupera estabilidad y flexibilidad.

Colgarse de una barra durante 30 a 60 segundos también se ha convertido en una práctica viral. La suspensión permite que la gravedad descomprima los discos intervertebrales y estire la fascia de los hombros, actuando como una tracción natural frente a la postura encorvada del escritorio.

Cómo empezar sin gimnasio

La movilidad primal no exige equipamiento ni largas sesiones. Se basa en "snacks de movimiento" diarios:

  1. Mantener una sentadilla profunda durante dos minutos.

  2. Colgarse pasivamente de una barra durante 30 segundos.

  3. Gatear por casa como calentamiento antes de otra actividad.

Más que esculpir un físico estético, este enfoque busca construir un cuerpo funcional y libre de dolor. En un mundo cada vez más digital, recuperar nuestros movimientos más básicos puede ser, paradójicamente, el gesto más avanzado en salud y bienestar.

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