( LD ) Su tratamiento, según recuerdan los farmacéuticos, debe ser escalonado, en función de la gravedad del cuadro. Está basado en el uso de broncodilatadores y fármacos antiinflamatorios.
Algunas medidas que pueden ayudar a controlar el asma son, entre otras:
- Evitar el tabaquismo, los irritantes inhalatorios, la contaminación, el aire frío y la humedad.
- Evitar el uso de determinados fármacos (AINE, betabloqueantes…)
- Vacunación antigripal y antineumocócica en cuadros de asma moderado y severo.
- Actividad física (excepto con inestabilidad del asma).
- Evitar situaciones que generen estrés o ansiedad, y evitar tener animales domésticos en familias atópicas.
Los niños asmáticos alérgicos a los ácaros del polvo doméstico pueden beneficiarse de vacaciones en altitudes superiores a los 1.000 metros, mientras que los niños asmáticos alérgicos al polen se benefician habitualmente de vacaciones en la costa.

El asma es una enfermedad respiratoria crónica, a cuya incidencia contribuyen componentes genéticos, factores ambientales y, también, el estilo de vida.