
El vídeo de Jordi Pujol acudiendo a votar a Laporta en las elecciones del Fútbol Club Barcelona ha desatado una ola de comentarios. No sólo en redes, sino también jurídicos. Y no sólo por los gritos de "president, president" que se escucharon con respecto a una persona que está procesada por presunta corrupción. Sino también porque su presencia física votando en la urna del Barcelona ha recordado a algunos magistrados que el mismo Jordi Pujol fue eximido de acudir a su juicio por motivos de salud.
Fue en noviembre de 2025 – hace nada – cuando la presencia de Jordi Pujol en el juicio contra él y su familia fue perdonada por la Audiencia Nacional. El tribunal decidió que el expresidente catalán acusado del caso 3% compareciera por videoconferencia "con el fin de examinar" su estado de salud y decidir si podía afrontar la vista oral. El tribunal argumentó su decisión en base a un informe médico que había encargado y que afirmaba que Pujol padre "no está en condiciones físicas ni cognitivas para para comparecer en un juicio".
Examen clínico
Jordi Pujol tenía 95 años y estaba por aquellas fechas ingresado en la clínica Sagrada Familia de Barcelona por una neumonía y una infección pulmonar. La semana anterior, a petición de su abogado (Cristóbal Martell) y por orden del tribunal, un equipo médico forense había acudido a su casa para analizar su estado de salud.
Los forenses afirmaron que, además de no reunir las condiciones para afrontar el juicio, Pujol tampoco tenía ya "la capacidad procesal necesaria para poder defenderse de manera autosuficiente".
Según el informe emitido, Pujol sufría un "diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor mixto, de tipo alzhéimer y vascular", y presentaba un "deterioro cognitivo moderado" que era "irreversible" y "evolutivo". El documento médico se elaboró tras una entrevista personal con Pujol en su casa.
Además, la orden de los jueces de examinar a Pujol se produjo después de que sus abogados presentaran tres informes médicos que describían su estado de salud. La defensa quería que los magistrados valoraran si el expresidente de la Generalidad se encontraba en condiciones de afrontar la vista oral.
Pues bien, en aquel momento se consideró que Pujol tenía un "trastorno neurocognitivo mayor mixto, de tipo alzhéimer y vascular". Pero ahora puede acudir a votar a Laporta y no pasa nada.



