Esta semana os hablo de Amarga Navidad, la última obra de Pedro Almodóvar, con una mezcla de admiración técnica y reproche creativo. En primer lugar me gustaría preguntarle a Pedro: "¿Por qué llevas tan mal que te critiquen si eres un director universalmente conocido y parte de la crítica te adora?". Resulta paradójico que un artista que cuenta con el respaldo de los grandes festivales y una maquinaria promocional envidiable, siga mostrando una piel tan fina ante aquellos que no comulgan con cada una de sus propuestas narrativas.
Yo con Amarga Navidad tengo "sentimientos encontrados". Por un lado el reparto se encuentra en un auténtico "estado de gloria". Es innegable que Almodóvar posee una capacidad casi única en el panorama internacional para la dirección de actores, extrayendo matices que otros realizadores apenas alcanzan a vislumbrar. Este éxito no es fruto del azar, sino de un método de trabajo basado en exhaustivos ensayos previos y una meticulosidad casi obsesiva en cada movimiento, frase e instante que queda registrado en la retina del espectador.
Dentro de este elenco sobresaliente, destaca con luz propia la figura de Bárbara Lennie, siendo su mejor trabajo cinematográfico hasta la fecha. La actriz logra elevar el material de partida con una interpretación excelsa, demostrando una vez más que el director manchego tiene un don especial para potenciar el talento femenino, convirtiendo a sus musas en el pilar fundamental sobre el que se asientan sus complejas arquitecturas visuales.
Sin embargo, el entusiasmo se desvanece al analizar el texto. El gran talón de Aquiles de Amarga Navidad es un guion deficitario que no termina de estar a la altura de la historia que pretende contar. Aunque la premisa inicial resulta sugerente, el desarrollo flaquea en momentos clave, impidiendo que la cinta alcance esa conexión emocional que se le presupone a un drama de estas características. Es en la escritura donde la película se desinfla, perdiendo la oportunidad de redondear una obra que podría haber sido maestra.
Pincha en el vídeo para descubrir todos los detalles sobre esta película, en cierto sentido autobiográfica, de Almodóvar con Leonardo Sbaraglia dándole vida.

