
Un joven de buena familia pierde el anillo de compromiso durante su despedida de soltero en el interior del trasero de una prostituta. Su búsqueda, con la ayuda de sus dos amigos, lo llevará a enfrentarse a la mafia. Muchos habrán identificado rápidamente el argumento de Airbag, la película que en 1997 arrasó literalmente en la taquilla recaudando 1.200 millones de pesetas (unos 7,2 millones de euros) con más de 2,5 millones de espectadores.
Para contextualizar con los precios de las entradas en la actualidad y la inflación, Padre no hay más que uno 5 recaudó en 2025 un total de 13,4 millones de euros con 2 millones de espectadores. La genialidad de Airbag salió de la cabeza de uno de nuestros mejores actores, Karra Elejalde. El actor vasco escribió el guión junto a Juanma Bajo Ulloa (que dirigió la película) y Fernando Guillén Cuervo, que interpretó a uno de los amigos del novio. El otro corrió a cargo de Alberto San Juan.
Airbag fue una gamberrada, una bocanada de aire fresco en el cine español de finales de los 90. El director Juanma Bajo Ulloa explicaba en esCine en el mes de enero durante la presentación de su última película, El Mal, cómo "creo que Airbag no se podría hacer ahora, hay muchos colectivos a los que nuestras bromas molestarían".
Karra Elejalde, el ideólogo de aquella película, ha presentado en el Festival de Cine de Málaga su última película, Auri. Durante una entrevista para esCine al preguntarle por lo dicho por Bajo Ulloa el actor ha sido contundente: "no lo cree, sabemos que no" se podría hacer hoy día Airbag. ¿El motivo? La cultura de la cancelación.
El actor ha contado cómo "a mí me han dicho que escriba algo tan loco como Airbag y he escrito dos proyectos que no ha habido plataforma que se atreva". Elejalde asegura que "antes la censura la gestionaba la derecha y te decían el plano de los senos fuera, a día de hoy es el guionista el que se autocensura". Según Elejalde, se autocensura porque "tiene miedo de que esto Netflix, Movistar, Atresmedia o TVE no te lo compra".
Y aparece el miedo de lo políticamente correcto. "A ver cómo lo digo sin cagarla, estamos siendo más papistas que el Papa". Karra Elejalde deja claro que "está bien que en todas las películas aparezca alguien de raza negra o de raza oriental o lo que sea". Sin embargo, cree que, "y no digo que me parezca mal", pero "no puede ser que cada película tenga que tener un chico con síndrome de Down, uno que tiene un muñón, otra que habla azí con la z, otro que es transexual... tampoco es fiel reflejo de la sociedad".
En este sentido, asegura que "probablemente a la hora de escribir a día de hoy, cuando presentas el guion te dicen ‘aquí me falta un transexual, un tullido, un tío con síndrome de Down y un paquetito de preservativos en la mesita de noche’.
La mujer que buscaba la libertad económica
Karra Elejalde interpreta a un buen hombre en Auri, un hombre que "se ha acomodado y dado por vencido". Su mujer Auri (Cristina Marcos) en cambio hace todo lo contrario. El día de su 65 cumpleaños su hijo le regala un portátil usado. Un ordenador que le supone una ventana a la vida. Así se abre su primera cuenta bancaria en solitario y solicita una pensión.
Al recibir el dinero se encontrará que tiene independencia económica. Pero, ¿qué hacer con ella? Auri es la segunda película de Violeta Salama y la historia está inspirada en la vida de la madre del guionista de la cinta, Samuel Pinazo. Con esta historia explora, con su propio barrio como decorado, un viaje de autodescubrimiento individual. En Auri se abordan temas como por ejemplo cómo afrontamos las expectativas y aspiraciones, tanto propias como extrañas.
La entrevista completa realizada en el Festival de Cine de Málaga a Cristina Marcos y Karra Elejalde podrá escucharse en esCine el próximo 10 de abril, fecha de estreno de Auri.


