
Si alguien quiere una historia corta con todo el ADN del personaje de Lobezno incluyendo violencia, acción, dinamismo, splash page brutales y un villano que se las hará pasar realmente mal a Logan, este es tu Must Have. ¡Qué bien sienta leer cosas así! ¡Qué bien sienta leer algo divertido, pasar un buen rato y nada más! Sin intentos de cambiarte la vida o de hacerte reflexionar durante días en cada movimiento. Ojo, hay tiempo para todo, pero a veces, un buen plato de huevos fritos con patatas es lo que uno necesita y este es el caso.
Siempre he defendido mucho este miniarco cerrado y autoconclusivo del personaje firmado por Warren Ellis al guion y dibujado por Leinil Francis Yu. ¿Por qué? Porque si te gusta Logan, esta historia te va a llevar a ese lado callejero del personaje que se aleja de su papel en la Patrulla X para llevarnos a ‘papeles’ en solitario que le sientan de lujo. Porque, no nos engañemos, Lobezno es un superhéroe al que le siente bien trabajar en equipo, pero cuando se recupera su lado atormentado y solitario, Logan brilla, nunca mejor dicho, con luz propia.

Antes de continuar, vamos con el apartado técnico del cómic: guion de Warren Ellis, dibujo de Leinil Francis Yu, contiene Wolverine 119-122, cartoné tapa dura, editorial Panini, 112 páginas y un precio de 16 euros.
Vamos con la reseña
El Lobezno que no necesita traje
Estoy muy de acuerdo con aquellas personas que dicen que algunas de las mejores historias de Lobezno son en las que no lleva su famoso traje. Ni en amarillo y azul, ni en amarillo y granate, ni en el gris de X-Force. Logan, cuando no lleva su traje de X-Men, también tiene historias maravillosas. Porque Lobezno suele actuar como el lobo solitario que es y eso conlleva aventuras por carretera, motos, bares, cerveza, peleas, guerras pasadas, Madripur y algún que otro villano con muy mala leche que saca el lado más berserker de Logan.
Lo que nos vamos a encontrar en este cómic es un historia corta y autoconclusiva de cuatro grapas con un sistema de flashback que nos van deslizando detalles de la historia que se necesitan saber cuando así lo estima oportuno Ellis. Pequeñas migas de pan intercaladas con el presente que nos confundirán cuando quiera el autor y nos aclararán el panorama cuando también lo estime oportuno. Todo ello con el toque de Warren Ellis, que suele manejarse a las mil maravillas con historias cortas.
El malo de esta historia será Fantasma Blanco, un mercenario que Logan conoció en su pasado, que traicionó a nuestro canadiense favorito y que, parece ser, ha vuelto de entre los muertos. O no, no se sabe. Ellis manejará muy bien los tiempos para ir deslizando posibles finales e irlos girando para mantener al lector enganchado en todo momento. Sin duda te costará leer una grapa y parar. La lectura te da y te pide adrenalina. Y lo bueno de estas historias es que una vez leídas es un gustazo volver a ellas para poder releerlas con facilidad y rapidez las veces que quieras.

Por cierto, detalle importante. Lobezno, en este cómic, ya no tiene adamantium en sus huesos y en sus garras, pero mantiene sus armas más conocidas en las manos aunque son ‘simplemente’ de hueso. ¿Qué ha pasado? Para aquellos que no lo sepan, en un momento de la historia de Lobezno en los cómics, el señor Magneto le arrancaba de cuajo el adamantium del cuerpo para luego recuperarlo más tarde en la saga de Apocalipsis. Apunte histórico importante.
Volviendo al tomo, estamos a fin de cuentas ante un Lobezno sin traje que tendrá que hacer frente, una vez más, a su pasado tormentoso. Un pasado que, esté en el lugar que esté, siempre le persigue, y hay que reconocer que es imposible cansarse de ese lado del personaje que tan famoso le ha hecho entre el público del cómic y por supuesto del cine. A mí en particular, cuando veo a Logan con chupa, sombrero y moto, raro es que la historia no me guste. Ya sea en los 90 o en los 2000. Igual que cuando le he visto con parche en Madripur. Es un personaje tan bueno que, bien escrito, brilla en diferentes escenarios. Tanto individualmente como grupalmente. En este caso Ellis escribe una historia muy entretenida y perfecta para cualquier tipo de público que se acerque a ella. Además, el dibujo de Leinil Francis Yu es tan bestia como ver a Logan saltar de una moto en marcha con sus garras a punto de clavarse en sus enemigos.
Os dejo ejemplos de la parte artística:


Conclusión: ¿Quieres picar algo de Lobezno y no te importa que no salga su mítico traje? No lo dudes, esta es una gran opción. Por muchas razones. Buen guion, fácil de seguir sin ser caer en algo insustancial, un dibujo imponente y toda la esencia solitaria de Lobezno incluyendo grandes escenas de acción y su look más macarra. El Lobezno sin traje que gustará igualmente. Si gustan, disfruten de la lectura.