
Garth Ennis es un fijo de esta sección de cómics de un servidor por muchos motivos. No solo por ser un genio del género bélico, su preferido, sino por ser el guionista al cargo de auténticas genialidades como Predicador o The Boys, aparte de haber tenido a su cargo personajes tan imponentes y duros como el Castigador de Marvel o John Costantine en Hellblazer. Además, Ennis es un autor muy unido a sus dibujantes y entre ellos figuran bestias de la industria como el ya fallecido Steve Dillon o Darick Robertson, ambos presentes en este tomo.
Me encanta Ennis. He leído la mayor parte de su trabajo y de sus obras más míticas y sé perfectamente lo que me voy a encontrar cuando me pongo delante del material del irlandés. Por eso sé que este cómic que hoy os traemos a Libertad Digital se puede reeditar las veces que sea, pero si se tuviese que aprobar y publicar a día de hoy en Marvel, no vería la luz del día. ¿Por qué? Ahora mismo os lo cuento.

Antes de entrar en materia, análisis técnico del cómic: guion de Garth Ennis, dibujo con Steve Dillon, Darick Robertson y Joe Quesada, contiene Marvel Knights: Punisher v2 13-18 y Marvel Knights Double-Shot 1, 168 páginas, cartoné tapa dura y un precio de 23 euros.
Uno de los arcos del cómic no pasaría el corte en 2024
El cómic puede dividirse en varios arcos bien diferenciados aunque todos tengan en común que haya que poner en el paredón a distintas mafias. En los principales tendremos a Steve Dillon y entre medias será el turno de Darick Robertson en una historia con Lobezno de por medio y con muchísima polémica en fondo y forma. Vamos con cada uno de esos arcos.
En una de las historias, Frank Castle volverá a la jungla, como ya le pasó en el tomo anterior, con la misión de repatriar a un capo de la mafia que está secuestrado. Sin un jefe claro, Nueva York está descontrolado con las luchas de poder y parece ser que la única forma de calmar las aguas es que el Castigador recupere al capo supremo y así regrese el orden establecido.
En otro arco llegará el dueto con Lobezno, incluyendo peleas bizarras y gores entre Logan y el Castigador y aquí viene lo importante, una mafia compuesta por enanos que quiere tomar el control de la ciudad. ¿Por qué no se podría publicar esta historia en 2024? Por esto en concreto. Esta idea, made in Ennis, sería imposible de realizar ahora mismo sin que varios colectivos se quejarán por la imagen que se está dando de este grupo de mafiosos. Sería imposible. Lo políticamente correcto se negaría a ver una historia así y menos en Marvel, que actualmente tiene la relación que tiene con Disney. Ni de broma habría un editor jefe que autorizase lo que Garth Ennis puso en el guion y Robertson plasmó en las viñetas. Estamos ante una sucesión de mamporros y escenas sangrientas en las que dichos enanos, como pasó por ejemplo en el cine con el Lobo de Wall Street de Scorsese, son utilizados para llevar aún más al extremo lo que va ocurriendo.
Para que sepáis de qué estoy hablando os dejo algunas imágenes:


Esto que, siendo sinceros, es divertidísimo en fondo y forma, es algo que no se podría ver hoy en día. Igual que dudo mucho de que The Boys o Predicador, obras de arte del propio Ennis, tuvieran el permiso de las grandes para ser editadas en pleno 2024. Y la verdad es que algunas correcciones están bien, pero cuando conviertes absolutamente todo en políticamente incorrecto, el resultado es que toneladas de diversión y entretenimiento se pierden por el camino.
Ojo, la polémica con este cómic no solo vino por la aparición de esta mafia de enanos sino también por el papel que le dieron los autores a Lobezno. Logan es santo y seña de Marvel. Tiene legiones de adoradores y como tal, cada vez que sale algo del personaje, los fans lo miran con lupa. Y aquí Ennis lo que hace con Lobezno es convertirlo en un muñeco de pim pam pum al servicio del Castigador. ¿Qué me parece a mí como fan de Lobezno? Pues ni mucho menos es el Wolverine que a mí me gusta, ni de lejos, pero entiendo que esto es simplemente una historia más fuera de continuidad a la que tampoco hay que sacar demasiada punta. Igual que no hay que volverse locos con la corrección política, tampoco hay que hacerlo con el extremismo fan. Además, estamos en una cabecera del Castigador, no de Lobezno, que en este caso es un invitado especial.
Aparte de esta aventura nos vamos a otro arco con palos al periodismo de por medio y después Ennis pasa a algo más serio y con un trasfondo social y político ya que Garth, como irlandés y buen conocedor del tema, meterá a Frank Castle en plena lucha política en Irlanda hablando incluso del IRA. El guionista, que recupera al dibujo a Dillon, siempre ha tenido un papel destacado para su tierra natal en Predicador o Hellblazer y aquí, de nuevo con mucha acción de por medio, le mete un soberano palo a todas las partes metidas en el conflicto con un Castigador que, siendo la parte objetiva del asunto, acaba por darse cuenta de que está cansado de ver matarse a la gente por problemas que muchas veces están alejados de lo realmente importante del asunto.

Por último, tendremos un gran número final, corto, dibujado por Joe Quesada que nos muestra como el Castigador ajusticia a un criminal con la ‘cámara’ siempre dentro de la boca de este último. Ojo, si le tienes miedo al dentista lo vas a pasar realmente mal con este número.
Conclusión: ahora no se podría publicar, pero por suerte para todos ya está publicado y se puede reeditar las veces que sean necesarias. Esta cabecera de Ennis es maravillosa, sobre todo si buscas pasar un buen rato, conoces el humor negro del irlandés y además te gusta el Castigador. Se puede leer de manera independiente del resto de tomos aunque aquí ya te hemos traído unos cuantos de esta cabecera, como el Bienvenido Frank en formato Must Have o el tomo 3 de estos Marvel Saga. Además tienes a Dillon al dibujo y como invitado especial al gran Darick Robertson ¿Buscas algo más serio quizá? Tienes otros Marvel Saga de Ennis con el personaje tomado de manera más seria y con menos humor bizarro de por medio. Por lo tanto tienes un Castigador en plan Predicador (salvando las distancias) y un Castigador más apegado a la realidad en la otra cabecera. Ambas son estupendas. Si gustan, disfruten de la lectura.