
San Sebastián volverá a celebrar procesiones de Semana Santa este 2026 tras más de 50 años sin ellas. La iniciativa, impulsada por un grupo de laicos de la ciudad, ya ha logrado reunir a más de 400 personas dispuestas a participar en el desfile del Viernes Santo.
La capital de Guipúzcoa era la única de España sin este tipo de celebraciones, según el Obispado local. El regreso se organiza bajo la Cofradía Nuestro Padre Jesús Nazareno, fundada en 1927 y reactivada recientemente con el objetivo de recuperar esta tradición.
La procesión tendrá lugar el 3 de abril a las 20:30 y partirá desde la Catedral del Buen Pastor. En ella desfilarán tres pasos históricos que han sido restaurados: Jesús Nazareno, el Cristo yacente y la Virgen de la Soledad. Serán portados por una veintena de personas a lo largo del recorrido.
Los cofrades vestirían una túnica blanca con caperuz morado y la cruz de Jerusalén, aunque también se permitirá participar sin hábito, portando un cirio.
Por qué desaparecieron las procesiones
Aunque la última procesión tuvo lugar hace más de cinco décadas, la tradición de la Semana Santa en la ciudad tiene raíces mucho más antiguas. Documentos del siglo XVI ya registran cortejos penitenciales en la Parte Vieja, organizados por las hermandades de la época, que lograron perdurar a pesar de guerras, transformaciones urbanas y cambios sociales.
Sin embargo, en la década de 1970 estas procesiones dejaron de celebrarse. La falta de relevo generacional y un contexto social diferente contribuyeron a su desaparición, poniendo fin a siglos de continuidad en las celebraciones religiosas.
En este marco, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fundada el 15 de abril de 1927, se prepara para conmemorar su centenario el próximo año. Desde la diócesis señalan que, con el tiempo y los cambios sociales, estas manifestaciones religiosas fueron quedando en desuso.
La implicación ciudadana
Thais Munuera, miembro de la junta impulsora, subraya que el proyecto nace del convencimiento de que, "a pesar de la secularización", existe "un renacido interés por la religiosidad popular". Además, destaca la implicación ciudadana en la puesta en marcha de la procesión: "La cofradía tiene sus puertas abiertas", señala, al explicar que decenas de personas colaboran a diario en tareas como restaurar imágenes, preparar vestuario o ensayar los pasos.
En cuanto al futuro, Munuera rechaza que se trate de una tendencia pasajera. "Hemos sido siempre muy pudorosos con la fe. Lo que ocurre ahora es que queremos compartirla", afirma. También confía en que el número de participantes siga creciendo y avanza que ya trabajan en la procesión de 2027, coincidiendo con el centenario de la cofradía, "si Dios quiere".
Además de los tres pasos principales, se han recuperado otras imágenes procedentes de parroquias de Guipúzcoa donde ya no se celebran procesiones, con la intención de incorporarlas en próximas ediciones.
Con este regreso, San Sebastián deja atrás su singularidad y se suma de nuevo a las celebraciones de Semana Santa presentes en el resto del país.

