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Genovés, más allá del compromiso

Con él se va uno de los artistas que han vivido todos los avatares de las vanguardias artísticas sin cesar de formar parte activa en el devenir político.

Con él se va uno de los artistas que han vivido todos los avatares de las vanguardias artísticas sin cesar de formar parte activa en el devenir político.
Europa Press

El pintor valenciano Juan Genovés, ha fallecido este viernes 15 de mayo en Madrid de muerte natural a los 89 años. Genovés es calificado como el artista de la transición, porque su cuadro "El abrazo" (1976), fue el símbolo de la reconciliación nacional promovida por la Junta Democrática.

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"El abrazo" Juan Genovés

En ese momento Genovés militaba en el PCE, donde se encuadraron muchos de los artistas plásticos desde los años 50 hasta los 80, así como críticos de arte. De hecho, en las primeras elecciones democráticas, un buen número de ellos participaron en el diseño de la propaganda electoral en sus respectivos lugares. Él abandonó la militancia en 1982.

Sin embargo, la trayectoria del artista es bastante más temprana y singular. Está íntimamente relacionada con los movimientos artísticos que van fraguando en los años 50 para incorporar a España, tras el exilio interior y exterior en el franquismo, a las corrientes de vanguardia internacionales. Es el caso del Grupo Pórtico en Zaragoza, Parpalló en Valencia, Dau al Set en Barcelona, Equipo 57 en Córdoba, los Indalianos de Almería y Altamira en Santander. Genovés se relacionó ampliamente con artistas de estos grupos, además de realizar numerosos viajes al exterior. Quizá cierta relación con el art brut de Dubuffet tuvo que ver con sus viajes a París. Desde el año 51 vivía en Madrid y participa en muestras internacionales como la Bienal de Venecia repetidas veces, así como en otros países europeos y americanos.

Su amistad con Eusebio Sempere, pues ya se conocieron en la escuela de Bellas Artes de San Carlos en Valencia, da cuenta de que tuvo tanto interés en el arte abstracto como en el figurativo, aunque su etapa hiperrealista o de realismo crítico sea la más conocida. Quizá esa apertura de miras lo convirtió en una persona de trato amable, conciladora, sonriente, a pesar de la temática de denuncia que encuentra una de sus representaciones de multitudes huyendo una de sus más características composiciones. La influencia del cine o la fotografía la utilizará para la denuncia del ojo que vigila y castiga, un asunto que nunca pierde actualidad. También se vuelven reveladores sus paisajes urbanos vacíos de las calles de Madrid.

Genovés trabajó desde 1966 con la galería Marlborough, lo que le permitió estar en el escenario internacional hasta sus últimos días. Formó parte del colectivo Hondo a principios de los años 60, fue muy dúctil en cuanto a los soportes, lienzo, papel, hizo joyas y no le tenía prevención a ningún material, en la mejor tradición valenciana de artesanos y artistas. Casado con Adela Parrondo, también artista, ha formado una verdadera dinastía dedicada a las artes plásticas. Con él se va uno de los artistas que han vivido todos los avatares de las vanguardias artísticas sin cesar de formar parte activa en el devenir político. Su compromiso fue tan fiel como su eterna sonrisa.

Genovés, que ha trabajado hasta sus últimos días como pintor y artista gráfico, ha muerto en un hospital madrileño.

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