
El estreno en 1973 de El exorcista constituyó tal conmoción entre los espectadores que hoy en día está todavía considerada como una de las mejores películas de terror, si no la primera. Otras secuelas realizadas nunca consiguieron el éxito, la mayoría fueron un fracaso. Y ahora, en este marzo de 2026, está previsto el comienzo de una versión que sus responsables ya anuncian que será diferente, nada que ver con aquella lejana de hace 53 años. Como buen reclamo en las taquillas, cuando se estrene dentro de un año, la protagonista será Scarlett Johansson.
Dirigirá esta cinta Mike Flanagan. El principal papel masculino ya lo tiene concretado: Laurence Fishburne (Morfeo en Matrix), que intervino en Apocalypse Now, Los chicos del barrio y Mystic River.
Ambientada en Nueva York, El exorcista de ahora no es una secuela de ninguno de los filmes hasta ahora estrenados con ese título. Tampoco un clásico remake. Se tiene en cuenta que el último fue The Exorcist: Believer, fechado en 2023, que fue un completo fracaso. Por cierto: allí hizo un cameo Linda Blair, la jovencísima protagonista de El exorcista primigenio.
Pero ¿entonces...?, nos preguntamos. Y no tenemos respuesta concreta del departamento de prensa, cuyo argumento la productora lo ha mantenido en el más absoluto secreto hasta estas vísperas del rodaje. Se nos dice que será menos convencional, mientras que en los del pasado la acción se centraba en la posesión demoníaca y en el pasado de los sacerdotes.
Aquel primer exorcista
Como ha transcurrido poco más de medio siglo del estreno de El exorcista, que tanto ha dado de qué hablar a críticos, cinéfilos y espectadores en general, no estará de más que echemos mano de los recuerdos para contarles que tan terrorífica película se basaba en la novela del escritor norteamericano William Peter Blatty, publicada solo dos años antes, quien se inspiró en un exorcismo real ocurrido en Washington en 1949.
Ronald Edwin Hunkeler, de catorce años, era el adolescente a quien se le practicó aquel exorcismo, acuciado por los frecuentes trastornos de personalidad que sufría. Pasado un tiempo, ya recuperado satisfactoriamente de aquel trance, resultó ser un aventajado estudiante de elevada inteligencia que acabó cursando la carrera de ingeniería espacial, colaborando activamente con la NASA, muy en concreto en la misión del Apolo 11.
A los directivos de la Warner Bros. Pictures les llegó un guion referido al citado caso, toda vez que el Washington Post le había dedicado una destacada información y luego la novela de Blatty también repercutió en el interés de millares de lectores. Y fue entonces cuando se puso en marcha la filmación de El exorcista de 1973, cuya dirección corrió a cargo del reconocido William Friedkin.
Imaginamos que para evitar problemas legales si el argumento iba a girar en torno a la historia real de aquel Ronald Edwin Hunkeler, el equipo responsable del guion inventó totalmente la identidad de cuantos personajes iban a aparecer. Y en vez de un chico, iba a ser protagonista una muchacha de doce años, Regan MacNeil, víctima de fenómenos paranormales.
Insistimos en que tal Regan era producto de la imaginación de los guionistas, quienes partían de una historia auténtica que le había ocurrido a un sacerdote arqueólogo, el padre Merrin, que encontró un amuleto semejante a una estatua solo aparente. Resultó que era un demonio expulsado por una persona, demonio que acabó introduciéndose en el cuerpo de aquella Regan MacNeil.
Lo que acaban de leer parece un cuento chino. Pero quienes han sufrido un exorcismo no piensan igual y le dan toda clase de verosimilitud.
En qué consiste un exorcismo
Damos por sentado que la incredulidad de infinidad de mentes que no comprenden este fenómeno existe y existirá. Preguntándonos qué es un exorcismo, hemos sabido que su práctica viene de la Antigüedad, de hace un montón de siglos, cuyo origen podría fijarse en Mesopotamia o Egipto.
Consiste en una oración solemne, un rito para expulsar demonios o liberar de la influencia del Maligno en los cuerpos de personas, o de lugares u objetos. Se realiza en nombre de Jesucristo, portando un crucifijo y bajo la autoridad eclesiástica. Solo puede ejercerse por un sacerdote con permiso expreso del obispo de su diócesis.

Nueve personas murieron
Cuando se dispuso ya el rodaje, en el momento de seleccionar a sus intérpretes, la dificultad máxima era la de encontrar una actriz adolescente que pudiera encarnar a la perfección el personaje de la ya antes mencionada Regan MacNeil. La elegida se llamaba Linda Blair. Fue todo un acierto pues cumplió a la perfección con las exigencias del guion y las directrices de William Friedkin.
Lo que ocurrió durante el rodaje parece, al contarlo, objeto de brujería, aunque cuantos estudiosos se han referido hasta la fecha al suceso no opinan del mismo modo, sin encontrar desde luego un razonamiento sencillo; sí dirigiendo sus pasos a lo que tenía mucho que ver con el demonio y el exorcismo.
El set donde se filmaba El exorcista se quemó cuando aún quedaban muchos metros para culminar la película. No se encontraron pistas posibles para conocer la causa.
Las actrices principales, Linda Blair y Ellen Burstyn (que era su madre en la ficción), sufrieron, por separado, diferentes heridas, si no graves, lo suficientemente importantes para retrasar unos días el rodaje. Y en el cine, ello produce un serio contratiempo, sobre todo económico.
Pero es que además hubo otras personas, entre ayudantes, técnicos y figurantes, que antes de que acabara la película y poco después de estrenarse, fueron víctimas de serios accidentes, contabilizándose ¡nueve fallecidos! Por diferentes motivos. Gente que tenía que ver con El exorcista, lo que pudo comprobarse, caso por caso.
Por si todo lo relatado no fuera suficiente, llegado el momento de distribuir la película en Estados Unidos, la Warner Bros., pese a su acreditado historial, tuvo serias dificultades para que se estrenara, no digamos también en el extranjero.
Al fin, El exorcista pudo llegar a los cines de medio mundo.
El triste ocaso de Linda Blair
Clasificada como película de terror, suspense, sobrenatural y de misterio, resultó un éxito absoluto de taquilla aunque la crítica no fue unánime en su aprobación. Positiva es, por ejemplo, la del escritor Jason Zinoman: "El éxito se debió a que es una película que se tomaba en serio a sí misma". Los que no contemplaban lo mismo detestaban los métodos empleados en sus rebuscadas escenas a base de trucos baratos.
En general, con el tiempo, y eso ha pasado en muchas otras ocasiones en el cine, El exorcista ha sido mejor valorada que al darse a conocer. Con una leyenda que persiste: la de ser la más aterradora de todas las de su género, cuya influencia caló en la cultura popular. Así lo consideró la revista Rolling Stone, preferida entre los jóvenes norteamericanos sobre todo, que en una lista de películas "de miedo", la incluía en primera posición.
Más importante desde el punto de vista intelectual es que en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos se conserve una copia en el Registro Nacional de Cine, con la consideración manifiesta de ser película "cultural, histórica y estéticamente significativa".
En lo que sí podíamos estar de acuerdo con uno de los argumentos de la crítica adversa es en la secuela originada tras su estreno, de las que no se salva ninguna por su escasa o nula calidad. Fechadas en 1977, 1990, 2000 y 2023, sin contar la serie de televisión emitida entre 2016 y 2018 que protagonizó Geena Davis.
De los protagonistas, Linda Blair resultó muy favorecida pues a partir de El exorcista de 1973 tuvo suficientes contratos para reforzar su carrera en el cine, lo que en general no sucedió a partir de su breve aparición en Aeropuerto 1975 e incluso con otros papeles de protagonista. Lo peor no fue eso.
Estuvo largo tiempo amenazada por fanáticos religiosos que la atacaban "por haber glorificado a Satán". Le resultó difícil llevar una vida normal y recurrió al maléfico recurso de las drogas. La detuvieron en más de una ocasión. Y entre las amenazas, las malas compañías y su vida descarriada, anduvo años en los que el cine fue olvidándose de ella, y ella del cine.
En los últimos años, aquella adolescente que se recuerda a menudo cuando la comparamos con alguien que nos cae mal, como la niña de El exorcista, es una encendida activista en defensa de los animales. Mejor así.

