
La inteligencia artificial ha llegado, y en Hollywood hay quien trata de negarlo mientras algunos —los menos— hacen por agarrar el toro —artificial— por los cuernos. Los primeros han sido Matthew McConaughey y Ben Affleck, el primero invirtiendo en una plataforma especializada en clonación de voz y el segundo desarrollando un sistema que cedería el control de la IA a los artistas —y que ha vendido a Netflix por una cantidad desopilante de dinero—.
¿Excentricidad o genialidad? En el fondo, se trata de gestionar a su favor la existencia de la inteligencia artificial, capaz ya de llenar las redes sociales de memes que imitan secuencias de películas o introducen actores en situaciones inexistentes con casi perfecta verosimilitud.
La voz y acento texano de Matthew McConaughey queda así blindada legalmente de cara a su uso, permitiendo al actor mantener el control sobre ella en una sociedad dirigida a la clonación artificial de elementos audiovisuales.
La empresa en la que McConaughey lleva invirtiendo desde su creación en 2022 es ElevenLabs, a través de la cual el actor ganador del Oscar puede "compartir historias e ideas con mi propia voz con quienes desean escucharlas". La tecnología ya tiene edición en español y permite, por tanto, a McConaughey controlar el uso de su característica voz en el mercado, uniéndose a otras personas famosas como Michael Caine, que a sus 92 años también se ha unido a ese mercado de voces, y otros como Liza Minnelli, John Wayne, Laurence Olivier...
ElevenLabs se define como un "mercado de voces icónicas" basada en IA que permite "la obtención y la concesión de licencias éticas con algunas de las voces más reconocidas del mundo". "No se trata de reemplazar voces, sino de amplificarlas", explica la compañía.
El caso de Affleck es distinto. El actor, que recientemente trabajó para la plataforma **Netflix** en la película El Botín, ha vendido la empresa InterPositive, una startup que desarrolla herramientas impulsadas por inteligencia artificial para su control por los creativos y artistas.
Affleck, tan articulado en sus opiniones sobre tecnología y el futuro del negocio audiovisual —sus explicaciones sobre el algoritmo de Netflix y otros elementos se hicieron virales durante la promoción de El Botín—, habría creado InterPositive para que las herramientas IA sean "creadas por y para cineastas", de cara a "proteger y ampliar las opciones creativas" y no ser sustituidos por ellas.
Al igual que la inversión de McConaughey, la startup de Affleck fue creada en el año 2022. La compañía de Affleck, que será asesor senior para Netflix, se dedica a crear modelos de IA basados en los materiales diarios de una producción que ya existe para que los cineastas los puedan introducir en el proceso de postproducción.
Aunque los términos económicos del acuerdo no fueron anunciados inicialmente, Bloomberg informó de que Affleck vendió la compañía a **Netflix** por la suma de 600 millones de dólares, una de las compras más caras que ha realizado jamás el gigante del streaming.
No son los únicos movimientos de cara al uso de la IA que han tenido lugar en Hollywood, pero sí los más personalizados. A finales de 2025, Disney anunció que invertiría 1.000 millones de dólares —861 millones de euros— en OpenAI y permitirá que las herramientas de plataformas de inteligencia artificial, como ChatGPT y Sora, utilicen sus personajes y propiedades para generar vídeos cortos a partir de las indicaciones de los usuarios.

